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La Reserva Federal prepara sin prisa una subida de tipos

Janet Yellen abre la puerta al primer alza del precio del dinero desde 2008, pero no fija la fecha. El BCE, dispuesto a «ajustar aún más» su política monetaria

Janet Yellen y Mario Draghi en el simposium Jackson Hole Economic Policy
Janet Yellen y Mario Draghi en el simposium Jackson Hole Economic Policy

Janet Yellen abre la puerta al primer alza del precio del dinero desde 2008, pero no fija la fecha. El BCE, dispuesto a «ajustar aún más» su política monetaria

La presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (el banco central), Janet Yellen, sembró ayer de más dudas los mercados bursátiles. De su intervención en la cumbre de banqueros centrales de Jackson Hole (Wyoming) se deduce que la Fed ha abierto de par en par las puertas a un aumento de los tipos de interés, que siguen en sus niveles más bajos de la historia desde finales de 2008. El problema es que no ha dado ninguna pista de cuándo puede producirse.

Yellen no se salió del lenguaje que utilizan los bancos centrales de todos los países del mundo en el sentido de seguir vigilantes sobre la evolución del mercado de trabajo, la inflación o el crecimiento económico. Cumplido el guión, los analistas apuestan por situar el cambio de la política monetaria americana entre el primer y el segundo trimestre del próximo año.

El pasado lunes, la Reserva Federal hizo públicas las actas de su última reunión celebrada en julio, en la que se analizó la posibilidad de una salida más rápida de lo previsto del estímulo económico si continúa consolidándose la recuperación económica.

A esperar hasta septiembre

En la reunión de julio, la Fed decidió continuar con la progresiva reducción del multimillonario programa de compra de bonos en 10.000 millones de dólares, hasta dejarlo reducido a 25.000 millones. Esta cantidad terminará por desaparecer en el mes de octubre si no sucede ningún cataclismo.

A diferencia del Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal tiene un doble mandato del Gobierno estadounidense de controlar la estabilidad de los precios y fomentar el empleo. Con el primer parámetro controlado, las dudas de Yellen se centran ahora en el mercado laboral y en su evolución durante los próximos meses.

Para la Fed, aunque la tasa de desempleo ha disminuido de manera constante –ha pasado del 7,3% de la población activa en julio del pasado año al 6,2% en el presente ejercicio–, existen otros indicadores del mercado de trabajo que son más difíciles de evaluar y pueden seguir reflejando alguna debilidad de la economía, según informa AP.

John Silvia, economista jefe de Wells Fargo, cree que las palabras de Yellen confirman su impresión de que el primer incremento de los tipos de interés de la Fed no se producirá hasta el mes de junio del próximo año. «Yellen quiere tomarse un tiempo para evaluar los datos y está dispuesta a que la economía soporte algo más de inflación a cambio de lograr sus objetivos en el mercado de trabajo». Esta opinión es compartida por Paul Dales, de Capital Economics, quien asegura que, a pesar del descenso más rápido de lo esperado en los niveles de desempleo, la Fed sigue pensando que hay problemas por resolver en el mercado laboral.

La Fed tiene previsto celebrar su próxima reunión para analizar la política monetaria a seguir entre los días 16 y 17 de septiembre. Aunque las actas de la Fed revelan una clara mayoría a favor de mantener los tipos en los niveles actuales, la Reserva Federal de Filadelfia, que encabeza Charles Plosser, es partidaria de «comenzar a subir las tasas cuanto antes de una forma gradual».

Esther George, presidenta de la Fed de Kansas City, patrocinadora de la conferencia de Jackson Hole, comparte esta opinión. «Se necesita más temprano que tarde» subir los tipo de interés para que la economía se vaya ajustando por sí misma después de un periodo tan prolongado con el precio del dinero en sus niveles más bajos. John Williams, máximo responsable de la Fed de San Francisco, sitúa en el horizonte del próximo verano el momento más probable para que se acometa una subida de los tipos.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció, por su parte, que la institución está dispuesta a «ajustar aún más» su política, dado que el crecimiento en la eurozona aún es «uniformemente débil. Confío en que el paquete de medidas que anunciamos en junio sirva para impulsar la demanda».

Una cumbre que nació por la afición a pescar de un presidente de la Fed

La cumbre de banqueros de Jackson Hole ha cumplido ya 32 años. Su historia se remonta al año 1982, cuando la Reserva Federal de Kansas City decidió reunir en el verano a los gobernadores de los principales bancos centrales del mundo en una cumbre económica. Con el objetivo de atraer el interés del mundo, se decidió contar con la presencia de Paul Volcker, por entonces presidente de la Reserva Federal (lo fue desde agosto de 1999 hasta agosto de 1987, con Jimmy Carter y Ronald Reagan). Paul Volcker, al parecer, exigió un lugar paradisíaco donde hubiera la posibilidad de pescar, deporte del que era un gran enamorado. Y así se decidió por organizar la cumbre en Jackson Hole, en el estado de Wyoming, cerca del Parque Nacional Grand Teton, en las Montañas Rocosas. El nombre de la ciudad responde a los agujeros que dejan los montañeros en sus descensos a alguno de los picos que coronan. La altitud media está por encima de los 2.000 metros. Jackson Hole es el equivalente estadounidense del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), que se celebra a comienzos de año en la exclusiva estación de esquí, que con 10.000 habitantes puede albergar a 25.000 personas.