Economía

Las protestas por la sentencia del "procés"ponen en riesgo 300 millones en ingresos del turismo

El sector recuerda que ya perdió tal cantidad tras los altercados acaecidos en 2017 en los días posteriores al referédum ilegal. Un Brexit duro le costaría otros 1.407 millones

El sector recuerda que ya perdió tal cantidad tras los altercados acaecidos en 2017 en los días posteriores al referédum ilegal. Un Brexit duro le costaría otros 1.407 millones.

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Cataluña y Reino Unido se han convertido en dos frentes que acechan al turismo español. Los disturbios en la comunidad autónoma motivados por la sentencia del "procés"y las recientes trifulcas que se han generado en el aeropuerto de El Prat y en otras infraestructuras como el AVE podrían suponer otro golpe para el sector turístico español. Según el balance del verano publicado por la Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur), Cataluña perdió más de 300 millones de ingresos turísticos después de los altercados posteriores al referéndum del 1 de octubre de 2017, una situación similar a la que se vive ahora en la comunidad.

El vicepresidente ejecutivo de Exceltur, José Luis Zoreda, ha explicado en la rueda de prensa en la que se ha presentado el balance que "todavía es pronto para saber si los nuevos disturbios en Cataluña, tras la sentencia del Tribunal Supremo, van a tener un impacto significativo en el turismo". No obstante, Zoreda ha recordado que "el impacto depende de lo continuo que pueda ser eso en el tiempo".

La caída que sufrió el sector turístico en Cataluña durante los cinco meses posteriores al referéndum ilegal alcanzó los 185.000 turistas. Por esto, el directivo también ha advertido de que "no es ninguna tontería"el impacto que puedan llegar a tener los altercados en la comunidad. Igualmente, el directivo se ha referido "al buen criterio"para intentar gestionar que el impacto económico y laboral de estos altercados sea lo menos posible en aras de lo que se juega Cataluña, en términos de actividad económica y de empleo.

Además de la situación en esta comunidad autónoma, Exceltur ha estimado que si se produce un Brexit "duro", el sector turístico español podría sufrir una pérdida de hasta 1.407 millones de euros entre los dos meses restantes de 2019 (lo que resultaría en 58 millones de euros) y el conjunto de 2020, donde se concentraría la mayor parte del impacto por ser los meses de mayor demanda y la de final de 2019 estar en parte ya contratada.

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Según la Alianza Turística, en España, la incertidumbre de un Brexit sin acuerdo ya pasó factura durante los meses de verano de 2019, principalmente por la depreciación de la libra, con una caída del 3% en las ventas de la empresas turísticas españolas al mercado británico. El impacto se reflejó especialmente en los hoteles vacaciones, que sufrieron un descenso del 4,4%, y los localizados en las Islas Canarias, que experimentaron un desplome del 7,2%.

El Brexit, la quiebra del turoperador británico Thomas Cook, la desaceleración económica, así como la competencia de los países del Mediterráneo Oriental y la situación en Cataluña tras la sentencia del "procés", han llevado a Exceltur a rebajar sus previsiones de crecimiento del PIB turístico para 2019 en dos décimas, pasando del 1,6% que estimó en julio al 1,4% actual.

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Frente a estos datos, la Alianza considera prioritario impulsar varias líneas de actuación, con el fin de revertir la tendencia a la desaceleración turística prevista para el periodo 2019-2023, y así lograr un crecimiento medio en el año del 2,4%. Por un lado, Exceltur propone dotar al turismo de mayor prioridad tanto en la política interna como en Bruselas, para así impulsar un reposicionamiento turístico español. Por otro lado, plantea una nueva gobernanza que refuerce la capacidad de liderazgo, gestión y coordinación interadministrativa y publico-privada del Ministerio.

Las últimas dos líneas de actuación en las que se enfocará Exceltur hacen referencia a la capacidad de invertir en empresas, y así estimular su digitalización, entre otras cosas, y también, la creación de un marco legal, fiscal y financiero con políticas de inversión que favorezcan la mayor competitividad de los destinos turísticos.