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Las VTC reclamarán 1.000 millones a Torra si tienen que cerrar sus negocios

En Cataluña, las compañías reclamarán 1.000 millones a la Generalitat por introducir la precontratación en la legislación. Si la medida les obliga a cerrar sus negocios, advierten de que las reclamaciones se dispararán.

Dos policías se llevan detenido a uno de los taxistas que se manifestaron ayer
Dos policías se llevan detenido a uno de los taxistas que se manifestaron ayer

En Cataluña, las compañías reclamarán 1.000 millones a la Generalitat por introducir la precontratación en la legislación. Si la medida les obliga a cerrar sus negocios, advierten de que las reclamaciones se dispararán.

La factura que puede dejar para las arcas públicas la regulación del sector de los vehículos de alquiler con conductor (VTC) puede ser de las grandes. Si prospera la propuesta de la Generalitat de Cataluña de imponer una precontratación de una hora, habrá demandas del sector de las VTC. Su patronal, Unauto, cifra en 1.050 millones la eventual cantidad que reclamarían al Gobierno regional en concepto de indemnización por introducir lo que consideran restricciones adicionales a su actividad. En caso de que el decreto-ley les obligase a cesar en su actividad, las compañías reclamarían también una compensación por los contratos que tuvieran que cancelar, las indemnizaciones que tuvieran que pagar a sus empleados por despedirlos o alquileres. Si se llega a tal extremo, desde la patronal advierten de que la cantidad que podrían reclamar sería «astronómica».

Reclamación global

Para el conjunto de España, Unauto calcula que las indemnizaciones por restringir su actividad podrían ascender a cerca de 4.000 millones de euros que reclamarían a la administración encargada de regular el sector.

El sector de los VTC logró ayer el apoyo a sus demandas de la Autoridad Catalana de la Competencia (ACCO), que depende de la Generalitat. El organismo anunció que impugnará el decreto si se aprueba tal y como anunció ayer el conseller de Territorio, Damià Calvet. El director de este organismo, Marcel Coderch, aseguró que el reglamento «acabará en los tribunales.

La huelga del sector del taxi también está golpeando el bolsillo de sus convocantes, que han dejado de facturar unos 19 millones de euros. «Estamos perdiendo no sólo lo que no ganas por no salir sino también los gastos fijos que pagamos cada día», explicaban ayer varios taxistas a las puertas de Ifema. Según aseguran, el coste de la huelga no se cifra sólo en el lucro cesante de tener los vehículos parados las 16 horas diarias que pueden trabajar, también está en los costes que deben pagar hagan carreras o no. «Al margen de la licencia y los vehículos, cada día tenemos unos gastos fijos de entre 60 y 70 euros que corresponden a los seguros, las cuotas de autónomos, el IVA, el IRPF y, además, los seguros correspondientes a los conductores asalariados», señalaban. Estos gastos se tienen que restar de los entre 180 y 200 euros diarios que, calculan, ganan en una jornada de trabajo completa.

Hay que tener en cuenta también que los conductores asalariados, que no son propietarios de la licencia pero trabajan al volante de un taxi, tienen distintos contratos laborales cuyos emolumentos pueden depender del ingreso diario por carrera. «Aquí hay tantos propietarios de licencias como asalariados, quizás más de estos últimos», apuntaba Pilar, una de las taxistas en la protesta. «Todos han tenido que realizar un examen muy exigente e invertir para hacerse conductores de taxi y eso no se está teniendo en cuenta», añade.

En Madrid hay 15.576 taxis que, a una media de 200 euros, facturarían unos 3,11 millones de euros lo que implicaría que, hasta ayer, en tres días de paros habrían dejado de ingresar 9,3 millones de euros. En Barcelona, sus 10.500 taxis habrían dejado de facturar 2,1 millones diarios, por lo que entre el sábado y ayer su facturación se habría reducido en 10,5 millones.

Otro sector al que la huelga está causando daños es al de la hostelería madrileña. Según las estimaciones de Ifema, la celebración de Fitur2019, que está considerada la edición más exitosa de los últimos años, tendrá una participación de más de 251.000 visitantes entre ayer y el domingo, de los que más de 150.000 serán visitantes extranjeros. La magnitud de estas cifras tiene un impacto económico directo sobre la ciudad que se estima que supere los 325 millones de euros, ya que los hoteles y alojamiento cuelgan desde ayer el cartel de «completo». Sin embargo, la huelga de taxis pasará factura a las arcas de los negocios de la ciudad. De hecho, tal y como confirmó ayer a LA RAZÓN Juan José Blardony, director general de la Asociación Empresarial de Hostelería de la Comunidad de Madrid, «según nuestras previsiones, la celebración de Fitur tiene un impacto de 4 millones de euros en los negocios de restauración y ocio de Madrid. Pero la huelga de taxis puede reducir esta previsión en un 25% debido a las dificultades de movilidad que está generando la huelga en los asistentes a la feria».

Con estos datos sobre la mesa, las pérdidas provocadas por el órdago de los taxistas al Gobierno de la Comunidad de Madrid puede llegar a generar unas pérdidas de un millón de euros entre los restaurantes y locales madrileños. Y en esta misma línea se posiciona Carmena Rodríguez, vicepresidenta de la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración, AMER, quien confirma que «se han producido cancelaciones de última hora».