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Nuevas órdenes de arresto contra dos gestores de la entidad andorrana

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Las actuaciones derivadas del presunto caso de blanqueo de capitales por parte de Banca Privada de Andorra (BPA) suman dos órdenes de detención adicionales contra dos gestores de la entidad, según publicaba ayer el «Diari d’Andorra».

La publicación detalla que se trataría de un hombre y una mujer relacionados con el «caso Emperador», vinculado a la red mafiosa del chino Gao Ping, y el «caso Clotilde», vinculado a la mafia rusa, informa Efe.Los dos trabajadores de la entidad andorrana habrían sido los principales responsables de la captación de capitales para blanquear derivados de la red de los empresarios Andrei Petrov y Gao Ping.

Igual que en el caso del consejero delegado (CEO) de BPA, Joan Pau Miquel, detenido la noche del viernes, se les acusa de un delito de blanqueo de capitales a través del banco del Principado. Miquel fue puesto ayer a disposición judicial, tras permanecer arrestado durante 48 horas por la policía del país desde la noche del viernes.

La Policía andorrana informó ayer a mediodía de que por el momento no se han hecho efectivas las nuevas detenciones y que la investigación sigue abierta, por lo que no se descartan nuevas acciones durante las próximas horas.

Según la Prensa local del Principado de Andorra, habría una tercera persona en búsqueda y captura implicada en la operación de supuesto blanqueo de capitales.Se trataría de un individuo de nacionalidad china que habría afirmado ser trabajador de BPA y habría ofrecido sus servicios a miembros de la mafia china para transferir el dinero captado en España para ser enviado a China.

Paralelamente, la Policía andorrana ha informado de que Joan Pau Miquel sigue todavía en las dependencias policiales, pendiente de pasar a disposición judicial.El supervisor financiero andorrano, el Institut Nacional Andorrà de Finances (INAF), intervino el pasado miércoles la entidad tras una denuncia de Estados Unidos, que señalaba a BPA por un presunto delito de blanqueo de capitales procedentes del crimen organizado.

En concreto, el departamento del Tesoro de Estados Unidos acusaba a algunos directivos de BPA de colaborar en el blanqueo de dinero de clientes.