Un canal «made in Spain»

El buque chino «Cosco Shipping Panama» inaugura la vía interoceánica de Panamá construida por Sacyr tras nueve años de obras. Los sobrecostes se solventarán en dos años

El buque chino «Cosco Shipping Panama» inaugura la vía interoceánica de Panamá construida por Sacyr tras nueve años de obras. Los sobrecostes se solventarán en dos años

A las 7:30 de la mañana de ayer, hora local de Panamá, el carguero chino «Cosco Shipping» entró en la cámara baja de la esclusa de Agua Clara, inaugurando así oficialmente la ampliación del Canal de Panamá, cuyas obras finalizaron el pasado 24 de mayo. El ensanche, consistente en un tercer carril, permitirá el paso de buques del tipo «neopanamax», como el «Cosco Shipping», que comenzaron a construir las navieras en 1995, con capacidad de hasta 13.000 contenedores, el triple de los que cruzan las esclusas operativas desde 1914.

El buque chino fue amarrado por gigantescas cuerdas para mantenerlo controlado mientras la cámara baja era llenada por millones de litros de agua para elevarlo a 9 metros y permitir su paso a la cámara media casi dos horas después. De allí siguió su viaje hacia la esclusa de Cocolí, en el Pacífico, donde llegó por la tarde y finalizó el paso de la ampliación de la vía.

La llegada del buque chino fue celebrada por el Gobierno panameño con un acto al que asistieron decenas de líderes de Estado de todo el mundo, incluido el Rey emérito de España, Juan Carlos I. Durante sus respectivos discursos, tanto el presidente panameño, Juan Carlos Varela, como el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá, Jorque Quijano, destacaron que la infraestructura es una ruta que facilita el comercio mundial uniendo América con el resto del mundo.

Punta del iceberg

«Esta ruta de tránsito es la punta del iceberg de un ambicioso plan destinado a convertir a Panamá en el centro logístico de las Américas. Ha sido, es y será un gran facilitador comercial y velador por el cuidado ambiental», declaró Quijano. El Canal de Panamá, por el que transita el 6% del comercio mundial, atiende principalmente la ruta Asia-Costa Este de EE UU y el Golfo, que representa alrededor del 35% de su negocio. El principal usuario de la vía, con casi el 70% de lo que va y viene, es EE UU, seguido de China.

Aunque el de ayer era un día de celebración, el proyecto de ampliación no ha estado exento de problemas y polémicas que todavía tardarán en cerrarse. La obra fue adjudicada al consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), que lidera la constructora española Sacyr. El precio del contrato con la Autoridad del Canal de Panamá asciende a 3.192,7 millones de dólares –unos 2.861 millones de euros–, a lo que se suman 465 millones –417 millones en euros– adicionales por las reclamaciones por sobrecostes que ya se han reconocido. Estos alrededor de 3.600 millones de dólares –unos 3.230 millones de euros– son de seguro cobro para el consorcio. Sin embargo, el GUPC tiene reclamaciones interpuestas por un valor de 2.846 millones de dólares –2.230 millones de euros– en las tres instancias que se recogen en el contrato: la primera en la ACP, la segunda en la Junta de Resolución de Disputas –DAB, por sus siglas en inglés– y la tercera en la CCI, un tribunal de arbitraje con sede en Miami.

En declaraciones a Efe, el administrador del Canal afirmó que estas reclamaciones no serán resueltas al menos hasta dentro de dos o tres años. Será entonces cuando Sacyr sepa realmente si el proyecto, desde un punto de vista estrictamente financiero, le ha resultado rentable. La compañía ha provisionado 500 millones de euros para cubrir las posibles pérdidas.

A pesar de las dificultades, que llevaron a Sacyr y sus socios a suspender los trabajos en febrero de 2015 por las discrepancias en los sobrecostes, la constructora española considera que la ampliación del Canal le aporta un prestigio que le serán muy útiles para ganar futuros contratos.

Don Juan Carlos, en el acto

Unos 20.000 panameños asistieron ayer a la inauguración de la ampliación del Canal. El acto, al que también acudieron representantes de la constructora Sacyr encabezados por su presidente, Manuel Manrique, contó con la presencia del Rey emérito de España, Juan Carlos I, que llegó el sábado. Decena de jefes de Estado y de Gobierno y un total de 62 delegaciones de distintos países asistieron también al histórico acontecimiento. Entre ellos estuvieron la presidenta chilena, Michelle Bachelet, los vicepresidentes de Argentina, Gabriela Michetti, y de El Salvador, Óscar Ortiz; el canciller paraguayo, Eladio Loaiza y los presidentes de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, y de Kosovo, Hashin Thaci.