Santamaría: «La Ley se aplica al margen de las elecciones»

El Gobierno se aferra al principio de que la Ley es igual para todos y de que se aplica sobre el ex vicepresidente Rodrigo Rato al margen de cualquier otra consideración, también de si hay o no elecciones. Ante la «tormenta» que ha estallado, tanto en Moncloa como en Génova son conscientes de que el escándalo que rodea a la figura de Rato puede convertirse en un inconveniente añadido a la difícil campaña electoral de las autonómicas y municipales. Pero su margen está limitado a defender la Ley y subrayar la ruptura política con uno de sus referentes históricos.

La ofensiva de la oposición camina ya, además, a toda máquina para intentar volver el «caso Rato», en lo que afecta a su investigación por blanqueo de capitales, contra Mariano Rajoy y contra el PP. Ante esta controvertida coyuntura, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, subrayó ayer el hecho de que lo que está sometido a juicio de la Justicia son comportamientos personales, individuales, de Rato. Sáenz de Santamaría también defendió la independencia de las instituciones, su buen funcionamiento y que su eficacia se mantiene sin verse afectada por circunstancias como que se esté en un momento electoral y sus decisiones puedan perjudicar a unos a otros. La calificación de «asunto particular» es la razón en la que el Gobierno justifica que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no dé explicaciones en el Congreso al respecto. «Estamos ante un asunto particular, una investigación particular que no afecta a hechos relacionados con el cargo en el ámbito público. Hay que diferenciar ambos conceptos», defendió la número dos del Gobierno. Frente a ese «asunto particular», el Gobierno «ni interfiere ni interviene» y lo que se está haciendo es aplicar estrictamente la Ley, añadió la vicepresidenta.

La rueda de prensa del Consejo de Ministros quedó monopolizada por el asunto Rato. En esa comparecencia estaba también el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien insistió en su discurso de la víspera en el Congreso, el de marcar distancias con el ex responsable de Caja Madrid y de Bankia bajo la bandera de que la Agencia Tributaria y las instituciones actúan sobre él igual que sobre cualquier otro ciudadano, sin importar su cargo, su pasado vinculado al PP o afinidades personales o políticas.

Montoro negó que haya habido anormalidades en el registro y en la detención de Rato. «Vigilancia Aduanera actúa como Policía Judicial con mucha frecuencia en este tipo de casos», sentenció. El titular de Hacienda subrayó, asimismo, los importantes avances en la lucha contra el fraude fiscal que se están produciendo en esta Legislatura. «Nunca habíamos vivido una época como ésta», resaltó, para defenderse de las críticas que sigue recibiendo por la amnistía fiscal que el Ejecutivo aprobó en 2012. Por cierto, Montoro desvinculó esa amnistía fiscal de los hechos que han llevado a Rato a verse investigado por fraude, blanqueo y alzamiento de bienes.