"Si en España va bien, mejor para hacer negocios fuera"

El presidente de Agbar reivindica Barcelona como referente mundial del agua. Pide un marco regulatorio único para el sector.

Ángel Simón, presidente de Agbar, considera que en España debería ser sencillo llegar a acuerdos para resolver los problemas que puedan existir con el agua

El presidente de Agbar reivindica Barcelona como referente mundial del agua. Pide un marco regulatorio único para el sector.

Mónica Prado

(Jefa de Economía de A3Media)

-Ángel Simón: No considero que yo le tenga que decir al presidente del Gobierno lo que debe hacer con la economía. El contexto económico no es fácil en ningún lugar del mundo. Cuando vemos posibilidades de negocio, vemos cómo está el mundo. Latinoamérica está en crisis institucional. Hay países que están tirando para un lado y otros para otro, pero que no hacen lo que deben. Asia, además de la Guerra Comercial, se está cerrando sobre sí misma y es difícil hacer negocios. No es un fenómeno sólo español. En este contexto, nosotros tenemos que buscar nuestro nicho de mercado porque el enfriamiento es global. Cuanta más confianza se tenga en España, más facilidad nos vamos a encontrar para proyectarnos fuera. Muchos, cuando vamos fuera, nos preguntan cómo va España. Si en España vamos bien, las posibilidades fuera son mayores. Nosotros, los empresarios, debemos hacer nuestro trabajo, no debemos pedir nada a nadie.

-A. S.: Es una inversión necesaria. Incluso esos 45.000 millones de euros podrían quedarse cortos. Es una cantidad muy difícil de encajar, no sólo en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de España, sino a nivel global. Por eso la participación público-privada se debe explotar a fondo. En el mundo hay tesorería. Hay fondos de inversión que quieren destinar recursos a proyectos viables. Y las empresas privadas jugamos un papel fundamental en la innovación y la tecnología. Se necesita colaboración y que todas las partes hagan su trabajo. Si todas lo hacen, si las empresas se dedican a trabajar, sin lloriqueos, y el Gobierno hace lo suyo, tendremos opciones de pasar la ralentización económica.

Julián Cabrera

(Director de informativos de Onda Cero)

-A. S.: Los países desarrollados están muy bien acostumbrados. Pero en el mundo hay 663 millones de personas que no tienen un fácil acceso al agua. Hay dos realidades muy diferentes. Para los que no tienen, es necesaria la tecnología. Hay que llevar el agua para erradicar la pobreza, y para eso es necesario gobernanza. En las grandes ciudades, es necesario un cambio de hábitos. Una crítica, por ejemplo: el agua, en lugar de en botellas de plástico, en botellas de cristal y con agua del grifo. Es mucho más barato y sostenible, y mejor para todos. Los recursos para la economía circular están ahí. Debemos acostumbrarnos a reutilizar el 100% del agua. Existe la tecnología, faltan la gobernanza y los hábitos. Y nos falta organización, que a veces son difíciles entre países que se disputan el agua y que sólo se resuelven con acuerdos. En España, con la tecnología y la gobernanza que tenemos, debería resultar sencillo.

A. S.: Siempre he dicho que la colaboración público privada es una moneda de dos caras. El problema en España es que tenemos demasiados reguladores. Cada ayuntamiento, cada comunidad autónoma regula, pero no me quiero pronunciar al respecto. En Inglaterra, en países como Chile y en otros anglosajones como Estados Unidos hay una regulación que marca la calidad mínima y los objetivos a cumplir. Luego hay especificaciones de cada lugar, pero hay un marco único de cuál debe ser el precio para ese mínimo de calidad. Sí, echo de menos una especie de marco único a nivel estatal porque veríamos quien hace las cosas mejor y peor y podríamos exigirnos todos.

Pilar Gómez

(Subdirectora de LA RAZÓN)

-A. S.: Hacemos lo que podemos, pero hay mercados en los que nos tienen como referencia y hemos logrado abrir líneas de negocio. Sin embargo, aún hay otros mercados donde cuesta decir que eres de España y de Cataluña. Desde luego, donde sí nos tienen como referencia es en Iberoamérica, donde la evolución de las empresas españolas ha sido muy importante y se han abierto grandes nichos de mercado. La evolución ha sido enorme, porque fue en los años 90 cuando las empresas españolas aprendieron a salir al exterior. Hay muchas razones por las que España se ha convertido en referencia, especialmente en Iberoamérica. Desde la Transición política hasta la potencia de nuestro sector turístico, no sólo por la capacidad de acoger a 80 millones de personas sino porque se las puede proveer de todos los servicios que demandan, y nuestro sistema sanitario. Además, contamos con un embajador excelente, como es el Rey, al que se le considera una referencia. La imagen de España en Iberoamérica es la de un país donde las instituciones funcionan. En consecuencia, nos ven bien. Pero también leen las noticias de aquí.

-A. S.: Hay que destacar que tenemos un primer nivel de trabajadores con mucho talento. A veces me sabe mal que hay países con una estructuración cuadrada del trabajo, como Alemania, que sacan mayor rendimiento que nosotros, aunque en España existe una excelente calidad en lo individual. Tenemos un gran talento, lo que necesitamos es industrializar, agrupar ese talento y actuar en conjunto para exportar más el fruto de ese talento individual. Por otro lado, las empresas tenemos la obligación de que en nuestros convenios se impida la precarización. La competitividad se debe de lograr en función de la formación y la industrialización, no a través del marco salarial. Las empresas de todos los sectores están introduciendo la digitalización y la inteligencia artificial, y no tenemos más remedio que ofrecer formación. Reciclar y adaptar a nuestros trabajadores.