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Trump también ordena dejar en tierra el Boeing 737 Max

Los aparatos no volarán hasta que finalice la investigación del accidente de Etiopía. La compañía asegura que el avión es seguro y que ha tomado medidas.

Un Boeing 737 MAX, en el aeropuerto en Renton, Washington
Un Boeing 737 MAX, en el aeropuerto en Renton, Washington

Los aparatos no volarán hasta que finalice la investigación del accidente de Etiopía. La compañía asegura que el avión es seguro y que ha tomado medidas.

Se consumó el desastre. EE UU también dejará en tierra los Boeing 737 Max como consecuencia del accidente de uno de estos aparatos en Etiopía el pasado domingo, que se saldó con 157 fallecidos. La medida, adoptada a última hora de ayer por la Casa Blanca después de que el vecino Canadá siguiera los pasos de la UE, China, Reino Unido o Australia, confirma la peor pesadilla del gigante estadounidense. Lo confirmó el presidente Donald Trump, reunido con la prensa, después de asegurar que todas las partes implicadas, empezando por la secretaría de Transportes de EE UU y siguiendo por la jefatura de la Aviación Federal, coinciden en la necesidad de la medida. «Cualquier avión que esté actualmente en el aire viajará hasta su destino y se quedará en tierra hasta nuevo aviso», explicó el presidente.

De nada sirvió la conversación que había mantenido el día anterior Trump con el presidente de Boeing, Dennis Muilenburg, y en la que el directivo le insistió en que la compañía estaba tomando todas las medidas necesarias y que, en cualquier caso, la aeronave es segura. El comunicado de la Aviación Federal de EE UU no da pie a especulaciones y asegura que «tomó esta decisión como resultado del proceso de recopilación de datos y la nuevas evidencias reunidas y analizadas hoy. Dichas evidencias, junto con los datos satelitales recientemente analizados y disponibles desde ayer por la mañana, aconsejaban la medida», que «permanecerá vigente hasta que se realicen las investigaciones adicionales, incluido el examen de la información de las cajas negras y todas las grabaciones de voz de la cabina de vuelo de la aeronave. Un equipo de la Aviación Federal está en Etiopía asistiendo a la NTSB como parte de la investigación del accidente del vuelo 302. La agencia continuará investigando», concluye.

En declaraciones a los medios, el presidente de la Aviación Federal, Daniel Elwell, aseguró que espera que la estancia de los 737 Max en tierra sea «lo más corta posible», pero añadió que «ha quedado claro que el avión se comportó de manera muy similar al vuelo de Lion Air», siniestrado en Indonesia hace cinco meses y en cuyo accidente fallecieron otras 189 personas. La tripulación de esta aeronave informó minutos antes de su caída de problemas de control, un aviso que se ha repetido al menos tres veces en los últimos meses. En noviembre, al menos dos pilotos que volaban en Estados Unidos sendos 737 Max también reportaron la aparición repentina de ruidos en el avión tras activar el piloto automático, según la base de datos del Gobierno federal. En ambos casos, los pilotos pudieron completar sus aterrizajes después de desconectar el piloto automático.

El aparato de Ethiopian Airlines accidentado el domingo también informó de que tenía «problemas de control de vuelo» sólo tres minutos antes de su caída. Así lo aseguró un portavoz de la compañía, confirmando con ello lo dicho el martes a la CNN por su consejero delegado, Tewolde GebreMariam. Según la compañía africana, la tripulación del vuelo informó de los problemas apenas unos minutos después de su despegue del aeropuerto de Adis Abeba, lo que sugiere que los instrumentos mecánicos usados para pilotar el avión, los sistemas informáticos de control de vuelo o ambos podrían haber sufrido algún tipo de fallo. Aunque la torre de control solicitó al avión que regresase de inmediato al aeropuerto, tres minutos después se estrelló.

Mientras se esclarece el accidente en Etiopía, los pilotos españoles denunciaron ayer que, con independencia de cual fuera la causa del siniestro, la formación que reciben los que vuelan estos aparatos es «insuficiente». El sindicato mayoritario del sector (Sepla) aseguró que el curso de entrenamiento para la habilitación de los que pasan de la flota del 737 clásico al 737 Max «se limita a la visualización y aprendizaje de un curso online».