Sánchez reunifica al centro derecha

Las políticas divisivas de la izquierda impulsan la vuelta al voto útil popular

PEDRO SANCHEZ ACTO PSOE
EVA ERCOLANESEFLICKER PSOE

Tras la experiencia de catorce meses de un gobierno de coalición social comunista que no sólo se ha demostrado ineficaz frente a la emergencia sanitaria, sino que, además, ha conseguido con sus políticas radicales y divisivas llevar a la sociedad española a un ambiente de confrontación indeseable, no es de extrañar que una parte de los votantes del centro derecha que abandonaron la opción del PP esté reconsiderando la pertinencia de un retorno al voto útil popular, que, al menos, sirva para frenar o reconducir las leyes más acusadas ideológicamente en el ámbito de la educación, la economía y los derechos individuales. En este sentido, las distintas encuestas sobre las próximas elecciones autonómicas madrileñas dan cuenta de esta posible reunificación del voto del centro derecha, si bien, todavía es pronto para llevar la extrapolación a un nivel nacional.

Entre otras razones, porque la figura de la candidata popular a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, concita unas simpatías entre los votantes de VOX que pueden no tener réplica con otros candidatos del partido que preside Pablo Casado. También, porque como detectan algunos sondeos, un porcentaje de los apoyos que recibe la formación de Santiago Abascal no procede del sector del centro derecha, sino de antiguos votantes de izquierda que han visto deteriorarse su situación económica y social a lo largo de los últimos años y que, como viene ocurriendo en otros países de nuestro entorno, notablemente en Francia, se sienten atraídos por los discursos más populistas de control de la inmigración, preferencia en el reparto de las prestaciones sociales y mayor seguridad ciudadana frente a mafias de narcotráfico y prostitución. De ahí que tengamos que insistir en que no se puede dar por hecho que el desplazamiento de la intención de voto de VOX al PP tenga la misma correlación que el que, sin duda, se está produciendo desde las filas de Ciudadanos.

Cabría deducir que en el otro extremo del arco parlamentario, entre los partidos de la izquierda, la evidencia de una reunificación del centro derecha llevara al mismo efecto de concentración del voto, en este caso, en el PSOE, pero ni las encuestas lo detectan ni los últimos resultados electorales parecen abonar esta impresión. De hecho, el retroceso de Unidas Podemos no acaba de redundar en beneficio de los socialistas, tal vez, porque la opinión pública no percibe el éxito de la gestión gubernamental que predica la entusiasta propaganda monclovita. En cualquier caso, y a expensas de lo que suceda el próximo 4 de mayo en Madrid, la reunificación del centro derecha español es una tarea inaplazable, que, sin duda, redundará en menor crispación política y social.