El héroe hispano que desafió a los moros de Córdoba

La novela de Bernabé Mohedano, «El señor de Bobastro», cuenta la olvidada y desconocida historia de Omar ibn Hafún, el que sería “el Viriato romano en la época de los Omeya” que llegó a dominar la rebelión contra el dominio árabe y más de la mitad de la península a inicios de la reconquista

Cinco años de una exhaustiva investigación con escasas fuente documentales han sido los necesarios para que Bernabé Mohedano nos cuente la historia de Omar ibn Hafún. El señor de Bobastro (editorial La esfera), su primera novela, es una de las mayores aproximaciones literarias a este personaje tan importante y desconocido de la política andalusí. El año pasado se cumplían 1100 años de la muerte de este rebelde muladí que llegó a reinar en más de la mitad de al-Ándalus desde su capital, Bobastro, en la serranía de Málaga, y que jamás fue doblegado.

¿Quién fue el señor de Bobastro?

Es bastante desconocido para el publico. Se trata de Omar ibn Hafún, un rebelde muladí del final del siglo IX y principios del X que llegó a dominar la mitad de al- Ándalus teniendo en jaque a cuatro emires de Córdoba y condicionando gran parte de la Hispania de esa época. Los árabes cada vez asfixiaban más a la población local y él lo que hace es levantarse contra ese dominio. Digamos que él encabeza esa rebelión como Viriato en la época de Roma, que le conocemos todos, pues Omar ibn Hafsún fue un Viriato en la época de los Omeya. Esta claro que la historia de España está repleta de personajes desconocidos como Omar, pero que una figura de este nivel que llega a dominar más de la mitad de la península a inicios de la reconquista y que durante cincuenta años está en guerra con emires cordobeses no se le conozca, me parece sorprendente.

El narrador de esta historia habla en primera persona pero no es el protagonista, ¿de quién se trata?

Alfonso Hafs al-Marra, compañero y lugarteniente de Omar, el cuál narra las memorias del señor de Bobastro para que no caiga en el olvido. Lo hace para contar la narración desde el punto de vista de los perdedores, punto de reflexión del libro porque al final la historia siempre nos la cuenta el que vence. Esta perspectiva me interesaba desde el punto de vista narrativo ya que no quería que la historia la contara el principal protagonista, sino alguien que le pudiese dar una mayor dimensión al personaje, sacar sus luces y sus sombras.

¿Cuándo llega está historia a su cabeza?

Esta pasión nace más de la lectura que de la escritura. Mi madre era profesora de historia y me he criado con muchos libros en casa. La idea llega con una obra que me regala mi padre, Los reinos olvidados, una curiosa historia sobre distintos reinos de España que no se conocen. Aquí descubro Bobastro y a Omar ibn Hafún.

¿Cómo ha sido el proceso de documentación?

Aquí hay que dar gracias a Dios, todos los días, por Internet porque no sé cómo antes lo podían llevar a cabo. He acudido a fuentes oficiales, academias, tesis doctorales, etc. Y luego hay dos personas, claras referencias en este campo andalusí; en la parte de Bobastro, Francisco Ortíz Lozano, y para la parte de Omar, Virgilio Martínez Enamorado, profesor de la Universidad de Málaga. Sin ambos hubiera sido imposible indagar tanto en esta época y personaje. Cada fase que abordaba significaba un nuevo capitulo de documentación: la comida, las armas, los barcos, las batallas, los puertos, el lenguaje, los topónimos... Todo lleva su trabajo por detrás, pero es lo que hace rico el proceso de escritura.

¿Se trata de una novela histórica o una de aventuras?

Se trata de una novela histórica que acaba como una de aventuras. Está basada en hechos históricos, y ahí está la documentación con la cuál soy muy riguroso, pero es cierto que coge vuelo en la narración. Me llevo al protagonista por todo el mediterráneo de la alta Edad Media, visita Bizancio, la costa francesa, la Oviedo de Alfonso III el Magno, etc. Coge, poco a poco, un componente de aventura que, a mi juicio, enriquece la novela. Al final, voy mezclando la historia con todos los componentes que debe tener una novela; guerra, traiciones, amor, etc.

¿Por qué hay que leerla?

Primero, para conocer a Omar y descubrir a este personaje. Por otro lado, yo creo que puede enriquecer bastante al que quiera entender un poco más las relaciones dentro de al-Andalús entre árabes, cristianos, muladíes, etc. También para ver las perspectivas, a veces como españoles nos sentimos tentados a los reinos cristianos del norte pero, al final, España era todo. Personajes como Abderramán III o II son necesarios también para los apasionados de la historia.