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Futuro

Sumar abordará su organización como partido a finales de año

La urgencia electoral retrasa el nombramiento de la Ejecutiva o la fecha de su Asamblea

  • Sumar no obliga a sus cargos a donar parte de su sueldo y Podemos sí
 La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, comparece ante los medios este sábado tras el acuerdo alcanzado con Podemos para integrarse en la coalición sin Irene Montero, un acuerdo que anoche permitió registrar ante la Junta Electoral esta plataforma formada por 15 partidos de la izquierda que concurrirán juntos a las elecciones del 23J.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, comparece ante los medios este sábado tras el acuerdo alcanzado con Podemos para integrarse en la coalición sin Irene Montero, un acuerdo que anoche permitió registrar ante la Junta Electoral esta plataforma formada por 15 partidos de la izquierda que concurrirán juntos a las elecciones del 23J. Rodrigo JimenezAgencia EFE

La convocatoria anticipada de elecciones generales no solo generó un revés a la izquierda del PSOE, que se encontraba dividida y que tuvo que negociar bajo la bocina un acuerdo de coalición para concurrir a las elecciones generales bajo una misma marca. El segundo daño colateral de la respuesta de Pedro Sánchez a su batacazo en las urnas fue el de que la propia plataforma de la vicepresidenta no estaba ni preparada orgánicamente para cumplir con la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). No estaba registrada como partido y sin este trámite no podía participar de la coalición electoral que lidera.

El pasado 30 de mayo, Sumar se registró como «partido instrumental» en el Ministerio del Interior. Posteriormente oficializó sus estatutos políticos, también a toda prisa, según reconocen en la organización, por la premura de las elecciones generales.

Pero más allá de eso, Sumar no funcionará todavía como un partido al uso y no contará con una Ejecutiva formal. De momento, Sumar si tiene una presidenta provisional, la gallega Marta Lois, también cabeza de lista de Yolanda Díaz por La Coruña. El nombramiento fue necesario para poder registrar el partido en el registro oficial, aclaran en Sumar, pero no tiene porque ser definitivo, precisan.

Sin embargo, el partido de la vicepresidenta tardará todavía tiempo en definirse orgánicamente y organizarse como una formación política. Se prevé que ese paso, el de nombramiento de una presidencia y una dirección, así como la convocatoria de una Asamblea tendrá lugar a finales de año. Ahora todas las energías del equipo de la vicepresidenta se encuentran en la campaña electoral para «hacer presidenta del Gobierno a Yolanda Díaz», como remarca constantemente la plataforma ciudadana. El calendario a seguir todavía no está confirmado, según aseguran las citadas fuentes, que inciden en que con el escenario político actual no hay margen para otro camino. Una decisión del partido que se produce a pesar de que los propios estatutos especifican que entrarán en vigor en el momento de la inscripción de Movimiento Sumar en el registro de partidos, esto es, el pasado mes de mayo.

A partir de ese momento Sumar deberá decidir cuándo convocar a su Asamblea General –como la Asamblea Ciudadana de Podemos–, que estará formada por las personas afiliadas. Es el máximo órgano de gobierno y representación del partido. Es este órgano el que deberá elegir a los miembros de Coordinación del partido, es decir, a su Ejecutiva, que estará compuesta por entre tres y diez personas –más reducida que la de los morados, que pueden contar con hasta 20 dirigentes– y en la que habrá tres cargos de máximo poder: el de la presidencia, la secretaría y la tesorería del partido. Si bien el Consejo de Coordinación de Podemos obliga a que su composición sea de, como mínimo, un 50 por ciento de mujeres, el órgano similar de Sumar no marca un límite. El órgano de Díaz deberá reunirse una vez cada tres meses y de forma extraordinaria tantas veces lo solicite al menos tres de sus miembros.

A partir de entonces esa asamblea deberá convocarse una vez al año o de forma extraordinaria cuando lo acuerde la mesa de coordinación o lo solicite el 35 por ciento de las personas afiliadas. Comparada con la de los morados, la suya deberá convocarse de manera automática transcurridos cuatro años desde la última para llevar a cabo consultas vinculantes de relevancia política. En Podemos, también puede pedir una Asamblea Ciudadana el 25% de las personas inscritas en el partido.

Se da la circunstancia de que esta asamblea, tanto la de Sumar como la de Podemos, es la responsable de aprobar el programa político del partido. Un órgano al que ahora no puede convocarse en plena negociación del programa político entre Sumar y la quincena de partidos que componen la coalición electoral. Para las próximas elecciones, Sumar, una vez constituido, sí deberá exponer su programa político a la militancia para que lo apoyen o lo denieguen. Será este órgano también el responsable de elegir a los miembros de la Comisión de Garantías del partido, por ejemplo, o el de ejercer el control sobre los órganos de la mesa de coordinación, así como de elegirlos y cesarlos.

Sumar, a diferencia de Podemos, sí permite la doble militancia, –es decir que las bases de otros partidos puedan participar en el partido de Díaz– aunque la dirección se reserva el derecho a veto de los militantes. La mesa de coordinación será la que reserve la procedencia o denegación de la admisión de afiliación en un plazo máximo de un mes desde que se haya dado de alta el militante.

La Ejecutiva de Sumar, responsable de los pactos

La Ejecutiva de Sumar será la responsable de los pactos preelectorales y los acuerdos poselectorales a los que se lleguen con otros partidos, así

como las candidaturas con las que el partido se presente a las elecciones, según recoge el artículo 19 de los estatutos. En Podemos, sin embargo, es la Asamblea Ciudadana, quien debe aprobar o rechazar cualquier pacto o alianza preelectoral o postelectoral, así como la responsable de elegir las listas electorales.