Consigna de las mafias; “pasar por encima de los guardias civiles a toda costa”

APROGC denuncia que el Gobierno no aplica la ley y deja desprotegidos a los agentes

La actual situación de las fronteras de Ceuta y Melilla, con el nuevo vallado en fase de construcción, y las limitaciones para devolver a los inmigrantes ilegales a Marruecos, “genera efecto llamada, pone en riesgo la integridad física de los inmigrantes y la de los guardias civiles porque el mensaje que se les envía a las mafias es que si logran superar a los agentes lograrán entrar en Europa”, según denuncia la APROGC. Días pasados, 300 inmigrantes intentaron entrar en Melilla por la fuerza, sólo lo lograron treinta, uno falleció y tres guardias resultaron heridos.

“Esto hace que los saltos sean cada vez más violentos pues la consigna es clara: “pasar por encima de los Guardias Civiles a toda costa” Nos preguntamos por qué ha dejado de aplicarse la Ley de Extranjería en casos como los saltos de la valla, nadadores o pateras y concretamente el Reglamento publicado en el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, cuyo artículo 23 h especifica que cuando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado encargadas de la custodia de costas y fronteras que hayan interceptado a los extranjeros que pretenden entrar irregularmente en España los conducirán con la mayor brevedad posible a la correspondiente comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, para que pueda procederse a su identificación y, en su caso, a su devolución”, agrega.

 Aplicar únicamente el “rechazo en rrontera” (en el momento del salto son que lleguen a pisar territorio español) coloca a los guardias civiles de Ceuta y Melilla en una difícil situación: “por un lado nos convierte en el objetivo a batir violentamente por las mafias y por otro nos pone en el punto de mira de posibles denuncias judiciales interpuestas por aquellos que una y otra vez ven en nuestras actuaciones actos ilegales”.

APROGC se pregunta por qué no se articula un “Procedimiento Acelerado de Readmisión” y por qué no se aplica sistemáticamente el “Acuerdo de Readmisión” entre España y Marruecos que, en consonancia con la “Ley de Extranjería”, permitiría la asistencia letrada, asistencia médica y estudio de la petición de asilo y la puesta en frontera en un breve plazo, lo que sin duda “contribuiría a reducir el efecto llamada, evitaría el “cuerpo a cuerpo” con los inmigrantes y nos sacaría del centro de la polémica”.

“Pedimos al Gobierno que no mire para otro lado una vez que los inmigrantes tocan la costa o consiguen saltar la valla, porque no hacer nada una vez que esto ha ocurrido constituye una peligrosa llamada a las mafias para que aumenten los intentos de entrada irregular por Ceuta y Melilla, pone en peligro a los guardias civiles, no ayuda a controlar la COVID y puede hacer que nos sienten en el banquillo”, concluye.