El Rey reactiva su agenda en un nuevo curso que se asume «difícil»

Primer acto en Galicia. Zarzuela da por sentado que se seguirá utilizando el horizonte jurídico de Don Juan Carlos para minar la Corona

Los Reyes reactivan hoy su agenda oficial en un nuevo curso político que se antoja a priori lleno de retos para la Corona, algo que poco puede sorprender si se recuerdan los seis anteriores desde la proclamación en Cortes de Felipe VI en 2014: en ellos el actual Jefe de Estado ha tenido que hacer frente a crisis –tanto internas como externas– que no quedan muy atrás de los peligros a los que su padre tuvo que enfrentarse en los años de la Transición.

En Zarzuela se asume que el desenlace del horizonte jurídico de Don Juan Carlos, actualmente en Emiratos desde que abandonó España a principio de agosto, y la insistente campaña antimonárquica de Podemos y de los partidos independentistas, sin duda marcarán el curso que hoy inauguran los Reyes con sendos actos en Galicia y Madrid.

El último acto público de la Familia Real fue el pasado 17 de agosto en la necrópolis de Puig des Molins y el paseo marítimo de Sant Antoni en Ibiza. Ese fue el punto final a unas vacaciones en Mallorca cargadas de compromisos públicos -entre los que destacó el encuentro con el presidente Sánchez del día 12- y sin salidas privadas ya que a diferencia de años anteriores, no hubo ni posados en los jardines del palacio, ni recepción a la sociedad civil, ni cenas familiares en restaurantes de Palma. El día de la visita a Ibiza fue también la primera vez que se vio a los Reyes después de que Zarzuela revelara el paradero de Don Juan Carlos, sobre el que se había especulado interminablemente desde el 3 de agosto.

La pausa de la agenda oficial de los Reyes ha durado, por tanto, tan solo 16 días y se espera que durante las próximas semanas el seguimiento a los efectos de la pandemia y la colaboración en los esfuerzos para relanzar la actividad económica de la nación centren los esfuerzos del Monarca, de manera análoga a lo que sucedió en los últimos meses hasta el verano.

Hoy, sin embargo, el Rey tiene previsto visitar la Comandancia Naval del Miño. La visita se enmarca en las que periódicamente realiza Felipe VI a distintas unidades de las Fuerzas Armadas y esta vez le ha tocado el turno a una un tanto peculiar de la Armada Española, situada en la incomparable sede episcopal de Tui (Pontevedra), a orillas del Miño frente a Portugal. Este destacamento de nuestra marina de guerra cuenta con el buque de la Armada más antiguo en servicio (descontando, claro está, el buque escuela Juan Sebastián Elcano), el «Cabo Fradera» P-201, único buque en su clase en la Armada y único patrullero fluvial. Esta unidad tiene como misión los cometidos encomendados a la Armada en virtud de los acuerdos entre España y Portugal relativos al Tramo Internacional del Río Miño.

Por su parte, la Reina Letizia se reunirá hoy con la Federación Española de Enfermedades Raras para conocer el impacto que está teniendo la pandemia de Covid-19 en las familias que conviven con estas patologías. Esta organización representa a un colectivo de alrededor de tres millones de personas que en el 94% de los casos vio interrumpida su atención médica con motivo de la pandemia. Doña Letizia podrá conocer así en la reunión las consecuencias de la crisis sanitaria en un colectivo al que lleva acompañando desde hace más de una década. Este encuentro dará continuidad a la preocupación que la Reina ya trasladó en marzo al contactar de forma telemática con la Federación para conocer la situación de las familias con paciente de este tipo de dolencias.

Como se apuntó al comienzo de estas líneas, a lo largo del curso que hoy comienza para los Reyes en Tui y en Madrid, la presencia en el Gobierno presidido por Pedro Sánchez de la extrema izquierda de Pablo Iglesias y el necesario apoyo de partidos independentistas desde fuera volverá ser una fuente de tensiones ya que a buen seguro no se dejará pasar ninguna oportunidad para elevar la presión sobre la Institución hasta que Don Juan Carlos conozca la resolución final del Tribunal Supremo sobre el posible cobro de comisiones ilegales relacionada con la adjudicación a empresas españolas de las obras de la línea de alta velocidad entre Medina y La Meca.

Prueba de que la presión no cejara es, sin ir más lejos, el comunicado que la Ejecutiva del Bloque Nacionalista Gallego hizo público ayer para justificar su decisión de no enviar ningún representante del partido a la visita que tendrá lugar hoy en Tui. El partido nacionalista dejo claro que considera la Monarquía «una figura anacrónica y, cada vez más, asociada a presuntas irregularidades económicas derivadas del abuso y el privilegio de los cargos que ostentan». Esta es la razón de que los alcaldes nacionalistas de As Neves, Tomiño y O Rosal, todos ellos municipios que se encuentran en el Baixo Miño, no estarán presentes en el acto. En su comunicado, el BNG «reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía nacional y la libertad de la nación gallega para constituirse en un Estado soberano, democrático, laico y republicano; la ’‘República de Galicia’‘».