La Seguridad estaba preparada para la visita del Rey a Barcelona

Zarzuela guarda silencio y recuerda que es el Gobierno quien debe refrendar la agenda del Monarca. Calvo defiende que la decisión estuvo «muy bien tomada»

A pesar de que durante todo el día de ayer desde diversas instancias del Estado –asociaciones de jueces, partidos políticos– se elevaron airadas protestas contra la decisión del Gobierno de excluir al Rey del tradicional acto de entrega de despachos a los nuevos jueces, acto al que el Monarca nunca había faltado anteriormente, lo cierto es que Zarzuela se sumió en un prudente silencio y recordó la norma que rige en la Casa de S. M. el Rey: todos los actos a los asista el Rey deben ser refrendados por el Ejecutivo y contar con la presencia autorizada de un ministro. Las razones de que este refrendo no se haya producido para este evento en concreto y para que, por lo tanto, nunca haya aparecido en la agenda del Monarca, es un punto sobre el que Zarzuela no ofrece ninguna consideración, ni siquiera pide que el Ejecutivo las dé.

Desde Moncloa los mensajes son contradictorios sobre la ausencia, por primera vez, del Rey Felipe en la entrega de despachos de los nuevos jueces. Desde el Ejecutivo intentan restar trascendencia a esta eventualidad e intentan despejar la pelota hacia el tejado de la Zarzuela. En un primer momento se adujeron «motivos de seguridad» por la coincidencia de la visita del Monarca con la más que probable resolución de la inhabilitación de Quim Torra y las protestas que podría acarrear en las calles. Sin embargo, posteriormente se prescindió de esta excusa para apuntar a cuestiones de agenda de la Casa Real, que habrían sido las que habrían propiciado que el Rey quedara fuera del acto. Sin embargo, fuentes del Ejecutivo sí reconocen que es el Gobierno quien debe refrendar esa agenda, tal como lo estipula la Constitución: «Los actos del Rey serán refrendados por el presidente del Gobierno y, en su caso, por los ministros competentes».

Más expresiva se mostró la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, que sin despejar ninguno de estos interrogantes, resolvió que «hay decisiones que están muy bien tomadas». A su llegada al Congreso de los Diputados para reunirse con el PNV y Bildu en su ronda de contactos con los partidos evitó, sin embargo, señalar quién ha tomado la decisión, apuntando que ha sido a «quien corresponde». No es la primera vez que Gobierno y Casa Real chocan por la presencia del Rey, una de las más sonadas fue la escasa participación de Felipe VI en la Cumbre del Clima, en la que apenas pisó Ifema, quedándose el presidente del Gobierno como el máximo representante del Estado.

Mientras tanto, ayer trascendió que no solo se habían emitido ya las invitaciones en las que figuraba la presencia del Jefe de Estado sino también que en el Consejo General del Poder Judicial se había recibido la confirmación por escrito de Zarzuela y, en consecuencia, hasta se había puesto en marcha el dispositivo de seguridad para garantizar que no hubiera problemas mañana en Barcelona. En una entrevista en la Cadena SER, el vocal del CGPJ José María Macías aseguró estas extremos: «Por supuesto, nos lo confirma Casa Real. Tenga en cuenta que movilizar a nada menos que al jefe del Estado no es algo sencillo y esto tiene una dinámica. (...) Es necesario planificar y organizar un trabajo intenso que exige coordinar tanto protocolo como seguridad común. En definitiva, toda la organización que va aparejada a este acto, aquí se ha hecho todo eso y la carta pues nos ha llegado creo que dos días antes o tres días antes». Además fuentes del CGPJ confirmaron a este diario que «las cuestiones de seguridad y agenda ya estaban tratadas desde hace tiempo y se habían adoptado las medidas propias necesarias propias del caso. Por eso no es un problema ni de agenda ni de seguridad. Quizás habría que mirar a otros ámbitos».

Por su parte el presidente del PP, Pablo Casado, criticó duramente al Gobierno y culpó concretamente a Pedro Sánchez, ya sea por no garantizar la seguridad del jefe del Estado en una parte de España, lo que tacha de «tercermundista», o bien por ceder ante los independentistas que protestan ante Felipe VI, lo que juzga «inadmisible». En declaraciones en el Congreso, Casado señaló que el PP ya ha pedido explicaciones al Gobierno por este episodio pues considera que en «una nación centenaria» y la cuarta economía del euro no encajan las explicaciones que han trascendido. El líder del PP espera que «no sea verdad» que el Gobierno considere que la Policía y la Guardia Civil no son capaces de proteger la seguridad del jefe del Estado en Cataluña, pues sería «algo vergonzoso» que situaría a España a un nivel de países tercermundistas.