Los socios de Gobierno plantan al Rey en su visita a Barcelona

Podemos avala el portazo de Colau al Monarca y desafía a Sánchez. El Govern en pleno anuncia que no asistirá y pide que se «disculpe» por su discurso del 3 de octubre

Continúa la afrenta de Podemos a la Monarquía. En la visita del Rey Felipe VI este viernes a Cataluña se consumará el primer «plantón» de los morados a Felipe VI desde que forman parte del Ejecutivo de coalición. Un desafío también al propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que prometieron lealtad institucional desde el Gobierno. Ningún miembro del partido de Pablo Iglesias en Cataluña acompañará al jefe del Estado. Este vacío lo secunda el Govern de ERC y JxCAT, el presidente del Parlament, Roger Torrent, y la alcaldesa del Ayuntamiento de Barcelona, Ada Colau. Es decir, los máximos representantes de las tres principales instituciones de Cataluña no estarán en la visita del Monarca.

El partido morado se reafirma en su estrategia de desgaste contra la Monarquía, y aunque no son los ministros morados los que esta vez protagonizan el desplante, sí lo es su partido en Cataluña. El plantón lo encabezó la alcaldesa de la ciudad condal, Ada Colau, que hasta ahora sí había acudido a las invitaciones de la Casa del Rey o de otras instituciones en las que asistían miembros de la Familia Real en la ciudad Condal. Sin embargo este lunes rechazó los actos protocolarios hasta que «la Casa Real no dé las explicaciones que debe a la ciudadanía» sobre «hechos graves» y «malas prácticas» en referencia a lo que consideran como la «huida» de D. Juan Carlos. El propio portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique respaldó la decisión de la alcaldesa. En sus palabras, la decisión de Colau «está plenamente justificada». Y argumentó que «a diferencia de Felipe VI, Colau sí ha sido votada».

Al plantón se sumó el diputado de Unidas Podemos, Gerardo Pisarello, que aseguró que la presencia del Rey no era conveniente mientras siga dando cobertura a la «huida» del monarca Emérito. Le acusó, además de falta de neutralidad. «Mientras la Casa Real no actúe con transparencia, no informe de los casos de corrupción que la rodea y siga dando cobertura a la huida del rey emérito Juan Carlos a una dictadura», será «muy difícil vincularla» a la «innovación y al cambio». Tampoco asistirá el jefe del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens.

Mientras, en Cataluña, el boicot a la Casa Real persiste y se acentúa pese a la reciente inhabilitación de Quim Torra y a la situación de interinidad del Govern. A las puertas de una larga precampaña electoral, el Ejecutivo de JxCat y ERC vuelve a reafirmarse en su empeño y secundara a los morados al no acudir a los actos en los que participará el Rey. Y es que la Generalitat no mandará a ningún representante al acto –el presidente en funciones Pere Aragonès, ya dijo desde el primer momento que no iría–, aunque sí tiene previsto estar en un evento posterior de la misma Barcelona New Economic Week. «El Govern sólo espera del Rey que se disculpe por su discurso partidario e incendiario del 3 de octubre de hace tres años. En los actos donde haya la presencia del Rey, el Govern no estaremos presente», advirtió ayer la portavoz Meritxell Budó en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del gabinete.

Preguntada por si el Ejecutivo podría hacer un gesto más ante la visita del Rey como un comunicado o una declaración al respecto, Budó desdeñó este escenario alegando la gestión de la pandemia a la que tienen que hacer frente: «Tenemos mucho trabajo y seguiremos con nuestras agendas», zanjó. El president del Parlament, Roger Torrent, aseguró ayer que «la monarquía no es bienvenida, no es bien recibida» en Cataluña y confirmó que tampoco habrá representación de la cámara.

La ANC, por su parte, anuncia una movilización para el viernes y de momento ya ha convocado una «quema popular» y colectiva de fotos del Monarca mañana.