El juez embarga 53 inmuebles al comisario Villarejo

Logró amasar un “inmenso patrimonio inmobiliario” que ocultó buena parte en Panamá y Uruguay

El comisario Villarejo, a su salida de la prisión de Estremera, ayer
El comisario Villarejo, a su salida de la prisión de Estremera, ayerLuis DíazLa Razón

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, instructor del caso “Tándem”, ha ordenado el embargo de 53 bienes inmuebles del comisario José Manuel Villarejo, así como el bloqueo y la prohibición de que disponga de las participaciones sociales ostentadas en las mercantiles que forman parte de su entramado empresarial.

En su resolución, dictada el pasado día 1, antes de que Villarejo abandonara la cárcel de Estremera, el magistrado refleja cómo Villarejo controla como “titular real” un complejo entramado societario y de cuentas bancarias vinculadas, constituido desde hace tiempo en paraísos fiscales (principalmente, en Panamá) o en territorios “no cooperantes”, como Uruguay, y “principalmente en España”. Un entramado que, añade el instructor del procedimiento, viene siendo utilizado para “retornar dese el extranjero los fondos recibidos contratados con sus clientes privados, así como para invertirlos en activos patrimoniales plenamente alejados de su origen delictivo, lo que le ha permitido la adquisición de un importante patrimonio de origen ilícito”.

Esos fondos, según un informe de la Unidad de Asuntos Internos, La Unidad de Asuntos Internos, según cita el juez, canalizaban a través de diferentes sociedades, algunas de ellas radicadas en el extranjero, y que el montante que resulta de la suma de lo que el comisario recibió por los proyectos de los que se tiene conocimiento hasta ahora asciende a 23,5 millones de euros.

Al estar parte de ese entramado en Uruguay, es por lo que el magistrado ha acordado también cursar una nueva comisión rogatoria a ese país con el fin de embargar y bloquear todas las empresas que tenga, así como los activos financieros de los que disponga tanto Villarejo como su mujer e hijo.

La conclusión a la que llega García Castellón es que Villarejo dispone de un “inmenso patrimonio inmobiliario” que gestionaría a través de sociedades interpuestas, y pese a que la mayoría de los inmuebles aparece como titular el Grupo Cenyt la realidad es que el “titular real” es Villarejo.