Estrategia

Podemos juega con la «vía Montero» para presionar a Díaz

Los morados lanzan a la ministra de Igualdad como posible candidata ante una hipotética ruptura con la vicepresidenta

Pedro Sánchez, Irene Montero y Yolanda Diaz durante la clausura del acto de presentación del plan estratégico para la recuperación y transformación económica (PERTE) de Economía Social y de los Cuidados
Pedro Sánchez, Irene Montero y Yolanda Diaz durante la clausura del acto de presentación del plan estratégico para la recuperación y transformación económica (PERTE) de Economía Social y de los CuidadosAlberto R. RoldánLa Razón

Los tiempos que está manejando la vicepresidenta Yolanda Díaz para construir su plataforma de cara a las elecciones generales de 2023 ya han terminado de desesperar a Podemos, a la vez que, las pocas señales que reciben de Sumar, les hace ya analizar que de cara a la «confluencia», los morados no serán imprescindibles. Esto solivianta a los de Ione Belarra, que ven que su partido tiene que ser la «nave nodriza» de la candidatura que liderará Díaz, más después de haber sido ellos los promotores de la vicepresidenta en el Gobierno y como líder política, según la versión que repite el partido y su exlíder, Pablo Iglesias.

Las relaciones entre ambas partes siguen encalladas y es por ello que los morados abonan ya desde hace tiempo el camino de la ruptura, pero no quieren ser ellos los que la expliciten. Es la misma táctica que usan para continuar en Moncloa. Ellos no se irán, a no ser que el PSOE quiera romper con ellos. Es por ello que han pasado a la acción promoviendo incluso, un liderazgo alternativo al de la vicepresidenta. Es el de la ministra de Igualdad, Irene Montero. Los morados han visto un revulsivo claro para su figura a raíz de todas las críticas a ésta por la ley del «solo sí es sí». Los ataques por parte de Vox han sido rentabilizados. «La ministra que se encontraba en la cuerda floja ahora está reforzada en el Ejecutivo y ante el votante progresista», aseguran fuentes del partido a este diario. Pero, a la par, el partido ha usado el auge de la ministra para posicionarla como «candidatable» para las elecciones generales. Es una táctica urdida por la dirección del partido en medio de las tensiones con el proyecto de Díaz, pero que miembros de Podemos en el Congreso ya reconocen y que incluso, entre los más defensores del lugar que debe ocupar Podemos en Sumar, ven factible. «Irene ya ha sonado como candidata en más ocasiones y su predisposición con la organización es total», inciden algunas fuentes, que recuerdan que ya quiso ser la candidata de Podemos para las elecciones de la Comunidad de Madrid, antes de que Pablo Iglesias diera el paso.

En la formación ven, sin embargo, más que un paso claro de Montero, una estrategia. La de «presionar», apuntan, a la vicepresidenta para que aclare ya su futuro político y el espacio que ocuparán sus principales dirigentes en la alianza electoral a la izquierda del PSOE. El objetivo es que la vicepresidenta ceda ante sus pretensiones y otorgue un lugar predominante a los morados en la alianza. Todo porque, dicen en el partido, los morados saben que Díaz quiere evitar varias listas alternativas en la izquierda, es decir, distintas a la que ella encabece. El equipo de Díaz trabaja bajo la premisa de que la división penaliza en las urnas, como ya demostraron los comicios andaluces de junio, donde hasta tres listas competían a la izquierda del PSOE. En la sede de Podemos tampoco gusta la idea de partidos diferentes luchando por el mismo espacio ideológico, pero es el camino elegido si, una vez, escuchen la propuesta de Díaz, no encuentran garantías de liderazgo directo. A su vez, el hecho de que impulsen a Montero, tensa la relación con la vicepresidenta, que está prácticamente rota. Por tanto, según ha podido saber este diario, no gusta en el entorno de Díaz esta promoción y los morados lo saben.

Podemos se prepara así para la ruptura con su vicepresidenta. Si ello ocurre, Montero suena en las quinielas como líder. Llevan dando señales los últimos meses. La semana pasada, la propia Montero aseguraba que «aún es posible» la alianza con Díaz. Afirmación que dejaba claro que hasta ahora no ha sido posible un acercamiento entre ambas partes. Además, en la formación todavía hay muchas dudas sobre el futuro del partido. «De momento es un ente. Hay incertidumbre plena», aseguran en la dirección para justificar sus movimientos, como el de impulsar a Montero. En el partido se reconoce que necesitan tener más información para comenzar a establecer su propia hoja de ruta. Aún así, los morados todavía no han pulsado el botón rojo y, según explican fuentes del partido, todavía no está sobre la mesa la activación de primarias territoriales de cara a las elecciones generales, donde la formación pide a sus bases que voten quienes deben componer la lista a candidatos a diputados y diputadas. Ese momento, si se acaba produciendo antes de que Podemos y Díaz discutan sobre el futuro partido, será determinante para conocer la alianza o la ruptura para 2023.