3.000 euros en una mariscada por la visita de Cándido Méndez

El 1 de abril de 2008, UGT organizó una «Reunión de Zona» en Granada. A este tipo de jornadas suelen acudir representantes de la organización nacional y de la región donde se celebran o próximas a ella. En este caso, se dieron cita sindicalistas de Andalucía, Ceuta, Melilla y Canarias. Acudió también el secretario general de UGT, Cándido Méndez, para participar en las «Jornadas sobre diálogo social 2008-2011», organizadas en la sede granadina. A las diez de la mañana, Méndez y el entonces máximo responsable de UGT en Andalucía, Manuel Pastrana, ofrecieron una rueda de prensa. A mediodía, 72 de los participantes almorzaron en una marisquería cercana a la capital a razón de 38,50 euros más IVA el cubierto. En concreto, en el restaurante «El Puerto. Pescados y Mariscos». En total, los representantes sindicales, según la documentación en poder de LA RAZÓN, se gastaron 2.965 euros (2.771 más 194 euros en concepto de IVA). La cuenta la pagó UGT Granada mediante un cheque y, posteriormente, le reclamó el importe a la dirección regional. Ésta, a su vez, cargó el dinero a la Junta dentro de la subvención que reciben como «organización sindical 2008» contemplada en los Presupuestos públicos.

La factura del establecimiento no refleja el menú que degustaron los comensales ni los participantes en el ágape. Sí consta la fecha de la misma: 1 de abril, el día en el que Méndez visitó Granada. El 11 de abril, el secretario de organización de UGT Granada remitió una carta al secretario de Administración de UGT Andalucía, Federico Fresneda, la persona que controlaba los movimientos económicos del sindicato. Su homólogo provincial, Pelayo Nieto, le adjuntaba la factura original y la copia del talón bancario «correspondiente al pago de la comida por la Reunión de Zona del pasado 1 de abril». Escrita a mano figura la directriz «Ya está pagada por la Unión Provincial de Granada; hay que pagárselo a ellos».

Durante la intervención de ese día del secretario general de UGT ante los medios de comunicación, Méndez abogó, entre otras cosas, por «redefinir» el papel de las organizaciones sindicales en las «nuevas realidades autonómicas» del país. Argumentaba que eran varias las comunidades autónomas que habían reformado sus estatutos –entre ellas, Andalucía, que lo hizo en 2007–, lo que se había traducido en la asunción de nuevas competencias transferidas por el Estado. Sus palabras iban dirigidas a fortalecer la presencia institucional de los sindicatos de clase, aumentando su poder en las comunidades autónomas. Una circunstancia muy presente en Andalucía y que en el caso de UGT y CC OO les ha otorgado una interlocución cada vez más directa con los gobiernos de la comunidad.