Ahora nos amenazan de muerte en el juicio

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Aunque sigo en París, ayer yo no estuve en la vista, pero sí que pude hablar con los familiares. Fue un día mucho mas frío que el jueves, absolutamente nublado pero la sesión fue muy corta y acabó antes. Los testigos de la cafetería se ratificaron en sus declaraciones y alguno mediante vídeo conferencia identificó a Carrera Sarobe, alias «Ata», como autor material de los disparos. Las familias se mantuvieron muy firmes durante toda la vista. José Centeno llevaba la camiseta con la fotografía de su hijo Raúl, con absoluto orgullo de padre y para que la vieran nítidamente los etarras. El pasado martes José llevaba una camiseta con la imagen de un lobo, según pude comprobar, que es la imagen más odiada por los etarras pues fue Mikel Lejarza, alias «el Lobo», quien se infiltró en ETA y más comandos desarticuló. Hay que contar que la posición de las familias de Raúl y Fernando es justo enfrente de la «pecera» donde están recluidos los seis terroristas, con lo que se ven perfectamente unos a otros. En la Audiencia Nacional se esconden a las víctimas de los verdugos, algo que no entiendo por qué. El día que declararon las familias no sabían dónde esconderse en la pecera los terroristas, pero ayer ocurrió lo mismo ya que ninguno levantó la cabeza ni para ver a sus familiares. El público amigo de los etarras fue más violento e incluso amenazante hacia las víctimas del terrorismo, familiares de Raúl y Fernando, pues hicieron gestos de amenaza de muerte durante la vista. Sin embargo, las familias están muy fuertes anímicamente, son personas de gran entereza, algo que yo no había visto antes en España. Hay que tener en cuenta que la vista oral son tres semanas y no tres días como en nuestro país. La testifical que realizaron el pasado miércoles es un paso muy importante para su entereza y fortaleza en el futuro de sus vidas y lo digo por experiencia. Cuando se dicte la sentencia, que espero sea de cadena perpetua, habrán dado un paso importantísimo para su tranquilidad futura ya que se habrá hecho justicia. Y como yo, otros muchos sentirán el alivio de lo que supone que los asesinos de tu familiar estén entre rejas cumpliendo por el tantísimo dolor causado. Esa gran satisfacción de verlos entre rejas, esa gran suerte de que se haga justicia... Otros muchos, 342 asesinados, todavía no tienen autor material de su asesinato y, por ello, la justicia española debe ser implacable hasta encontrar a los autores de estos crímenes aún sin resolver. Para mí, ETA nunca desaparecerá hasta que se haga justicia con todas las víctimas del terrorismo.