Aproximación de 200 inmigrantes al vallado para preparar un nuevo salto

Trasladadas a Málaga en barco 50 personas de las que se hacinan en el CETI de Melilla

Los inmigrantes esperan a ser trasladados
Los inmigrantes esperan a ser trasladados

Unos 200 inmigrantes de los que se esconden en los alrededores del vallado de Melilla, en la zona del monte Gurugú, realizaron ayer una aproximación a la verja, aunque en ningún momento intentaron un salto para entrar ilegalmente en España, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto.

La semana pasada, los subsaharianos efectuaron dos maniobras de este tipo ante de lanzar, en la mañana del pasado martes, el asalto masivo de 1.100 individuos, de los que 490 lograron entrar en Melilla. Por ello, se sospecha que en los próximos días se podría producir una nueva intentona, que en este caso podía ser más numerosa.

Por otra parte, unos 50 subsaharianos y sirios llegaron ayer al puerto de Málaga procedentes de Melilla, dentro de los planes para descongestionar el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

La mayoría de ellos fue trasladado a las instalaciones que Cruz Roja tiene en las localidades cordobesas de Puente Genil y Baena. El resto, fue conducido a la sede de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) de la capital malagueña.

Sanidad en Melilla aseguró que el inmigrante que permanece aislado en la UCI de un centro médico padece «meningitis bacteriana, complicada con shock séptico y SRA, y su situación es de gravedad». Las fuentes consultadas por este periódico han señalado que ya se han detectado otros dos casos de meningitis entre los subsaharianos.

La Delegación del Gobierno subrayó, por su parte, que «no cabe motivo de alarma pero sí de alerta ante la llegada masiva de inmigrantes que pueden ser potenciales portadores de enfermedades de nula o escasa manifestación en nuestro entorno geográfico».

De ahí que se mantenga en estrecha coordinación con el Área de Salud Pública de la Consejería de Bienestar Social, que a su vez mantiene un estrecho contacto con el Ministerio de Sanidad y con el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III. «El riesgo de desarrollo de la enfermedad es bajo».