Debate

Aragonès avisa en el Senado: "La amnistía no es un punto final, es el punto de partida hacia un referéndum"

El president interviene diez minutos y asegura que la amnistía es el punto de partida para llegar a la independencia

Pere Aragonès, consciente de que la negociación con el PSOE para la investidura de Pedro Sánchez es una buena oportunidad para relanzar su candidatura a las elecciones autonómicas de febrero de 2025 tras una legislatura muy gris en Cataluña, se ha desplazado hasta Madrid para participar en la Comisión General de las Comunidades Autónomas del Senado y exponer su hoja de ruta. El president había quedado en un segundo plano en las negociaciones frente al protagonismo de Oriol Junqueras y Carles Puigdemont y este jueves ha tratado de dar un golpe de efecto, acudiendo al Senado contra todo pronóstico y enviando un mensaje sonoro, ya que ha advertido de que la amnistía es tan solo el "punto de partida" de sus exigencias, ya que el destino final es votar la independencia.

El presidente de la Generalitat ha tenido tan solo 10 minutos para intervenir y, tras hacer su discurso, se ha marchado, sin esperar a oír la réplica del resto de presidentes autonómicos del PP. Tampoco ha dado margen para atender a la prensa: Aragonès ha salido veloz del Senado. La Comisión General de Comunidades Autónomas es un foro que tiene habilitado el Senado desde 1994 para abordar temas autonómicos y se pueden organizar debates como el de este jueves para que acudan el Gobierno y los presidentes autonómicos a ofrecer su visión sobre un tema concreto: en este caso, era la amnistía. Si bien, de los 19 presidentes autonómicos, tan solo han acudido los trece del PP, además del vicepresidente canario (también del PP porque el presidente Fernando Clavijo no podía por problemas de agenda) y del propio Aragonès. Los tres barones socialistas y el lehendakari Íñigo Urkullu han evitado asistir.

"Cataluña votará en un referéndum. Estoy convencido de ello", ha advertido Aragonès, quien ha sido claro a la hora de defender su hoja de ruta. "He venido a defender la amnistía, el referéndum y el bienestar y prosperidad de Cataluña", ha arrancado el president, quien ha querido desmerecer la sesión acusando al PP de convocar la Comisión con "el objetivo de usar a Cataluña para las batallas partidistas del Estado". "A quien convoca esta comisión, el PP, no le importa lo que piensa Cataluña", ha señalado el president, arrogándose la autoridad para saber lo que piensan los catalanes cuando su partido ha quedado por detrás de los populares en las pasadas elecciones generales del 23 de julio.

"Si les importara Cataluña, nos convocarían para escuchar qué pensamos del déficit fiscal anual de 22.000 millones de euros", ha señalado Aragonès, empuñando el discurso victimista y atribuyendo al sistema de financiación los problemas que tiene la autonomía catalana para prestar determinados servicios sociales. Cabe recordar que la Generalitat de ERC ha sufrido diversas huelgas de profesores a lo largo de esta legislatura y los republicanos tratan de agitar ahora este debate del "déficit fiscal" para sacudirse la responsabilidad de su gestión. De hecho, lo han situado como una de las cuatro exigencias para apoyar la investidura de Pedro Sánchez (además de la amnistía, el referéndum y el traspaso de Cercanías).

En este sentido, el breve discurso de Aragonès ha ahondado también en otras de las reivindicaciones históricas del independentismo, como las competencias para poder aprobar leyes en el Parlament sin que las tumbe el Tribunal Constitucional o para promover el catalán.

Y Aragonès, como era de esperar, ha defendido la amnistía con mucho ahínco: "Es imprescindible para avanzar en la resolución del conflicto político. Es imprescindible para devolver un conflicto político a la política". No obstante, ha advertido de que no se van a conformar solo con la amnistía: "La amnistía no es un punto y final. Debe ser el punto de partida, de un camino que tiene un destino: que la ciudadanía de Cataluña vote en un referéndum sobre la independencia". Es decir, la aspiración final es el referéndum de independencia, que ha dicho que quiere de forma "acordada y reconocida", evitando aludir a la unilateralidad que sí propugna Junts. "Como he defendido, queremos un referéndum como el de Escocia", ha explicado.

Junts

Más tarde, en su turno de intervención, el portavoz de Junts en el Senado, Josep Lluís Cleries, ha insistido en no renunciar a la unilateralidad en la búsqueda de la independencia, afirmando a renglón seguido que el objetivo de la amnistía "no puede ser el de perdonar, sino el de reparar una injusticia". En este contexto, el portavoz de Junts ha señalado que su formación no renuncia a la unilateralidad: "Mantenemos la legitimidad del 1 de octubre y no hemos renunciado ni renunciaremos jamás a la unilateralidad como recurso legítimo para hacer valer los derechos". Y sobre la ley de amnistía, que se encuentran negociando con el PSOE para la investidura de Pedro Sánchez, Cleries ha explicado que su planteamiento es que "incluya el amplio espectro que va desde el 9 de noviembre hasta ahora, fijando como únicos límites los definidos por los acuerdos y tratados internacionales".