Arrimadas: «Tras el 27-S pactaría tanto con PP como con PSC para frenar a Mas»

Deja en el aire su apoyo a aplicar el artículo 155 si sigue la ofensiva independentista del todavía president. Sus únicas armas, las urnas

Inés Arrimadas llega arrastrando su maleta para hacer las últimas entrevistas de la mañana antes de volver a Barcelona. El hotel Carlton de Madrid representa el último escenario anterior al AVE, y la candidata se permite relajarse unos segundos, en los que se le nota el cansancio acumulado. Pero rápidamente se activa: «Esto no ha hecho más que empezar y me gusta lo que hago». Durante la conversación, esta jerezana de padres salmantinos y candidata a la Generalitat no se permite una improvisación, tiene el guión bien aprendido y no deja de mirar a los ojos de la entrevistadora como si buscara un efecto hipnótico, mientras gira continuamente alrededor de un concepto: «El 27-S salimos a ganar».

–Las encuestas sitúan a su partido en una posición reñida con Podemos e ICV, detrás de la lista independentista. ¿Cuál es su baza para este escaso mes y medio?

–Estamos a muy pocos puestos de la primera fuerza en intención de voto. Nuestra baza es que Ciudadanos representa la alternativa al separatismo, y estamos en disposición de liderarla. Se lo merecen los catalanes después de 30 años de política nacionalista y que ahora ha alcanzado el súmmum con las pretensiones independentistas de Mas. Estamos muy ilusionados porque es la primera vez en 30 años en que hay opciones reales de que un partido como Ciudadanos pueda ganar las elecciones: queremos ofrecer un futuro ilusionante para todos los catalanes.

–¿Pretenden movilizar también al electorado independentista?

–Independentistas, no independentistas... Todos. Hay mucha gente que está cansada de ver cómo se han pasado de la raya. Y de ver que esto va mucho más allá de cumplir una ideología moderada: lo que está planteando Mas es una declaración unilateral de independencia. Recordemos que CiU ganaba siempre las elecciones. Antes era una fuerza política de una amplia mayoría social y ahora eso ha desaparecido; si te radicalizas pierdes la mayoría. Entonces, hay mucha gente que nos va a votar porque ve en Ciudadanos un partido moderno, sensato y europeísta que plantea reformas.

–Según Duran Lleida, el 27-S sólo interesa realmente a ERC y a Ciudadanos. ¿Cuál es su análisis de estas elecciones anticipadas convocadas por Mas?

–Son una clara estrategia para que no se hable de corrupción, de recortes y de chapuzas de gestión, como es el «caso Spanair», el «caso Pujol» o cien mil ejemplos más.

–¿Un vodevil político para afianzarse en el poder?

–No sé si lo definiría así, pero es la única salida política que ha visto después de haberse metido en ese discurso de que España nos roba para tapar la corrupción. Quiere ser de nuevo presidente de la Generalitat sin pasar por el trámite de rendir cuentas, de participar en un debate electoral con el resto de candidatos. A mí, lo que me preocupa es que hay gente de buena fe que se ha creído esto y Mas los está utilizando. En Cataluña podemos ahora elegir entre separatismo, que es CDC, inmovilismo, que son PSC y PP, y populismo, que es Podemos. Y nosotros no somos nada de eso. Yo creo que por eso Ciudadanos es una de las primeras fuerzas de cara a las elecciones.

–Sin embargo ha invitado a Albiol y a Iceta a sumar con Ciudadanos.

–Sí, porque debemos ser capaces de crear una alternativa política al separatismo. Y lo tenemos al alcance de la mano. Hay que hacerlo, hace falta diálogo y consenso, porque esto no va de cuestiones partidistas, esto es una cuestión de país. Si me toca esta responsabilidad, voy a liderar una alternativa política en Cataluña que haga frente a esta locura del señor Mas.

–En esa política de pactos habrá considerado unas condiciones.

–Efectivamente. Principalmente, que respeten el marco constitucional y democrático, que eso en Cataluña es mucho, porque no todos los partidos lo cumplen. Defendemos estos ejes: un plan de creación de empleo y recuperación económica, la mejora de la inversión en Sanidad y los Servicios Sociales, y hacer una reforma de la Administración pública para recuperar el dinero de la grasa de la Administración, que son las duplicidades y los chiringuitos políticos. Por último, y no menos importante, la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción. Así que al PP y al PSOE les pido que dejen de lado, por favor, las luchas partidistas, porque si hemos llegado a este punto en Cataluña es porque se han dedicado a pactar siempre con los nacionalistas. Espero que no se sigan equivocando y dejen de dar apoyo a los partidos que quieren romper este país.

– Los independentistas han revestido estas elecciones con aire plebiscitario, cuando por ley son simplemente unos comicios autonómicos. ¿Cree que Mas será capaz de saltarse la Ley en caso de obtener la mayoría?

–Yo espero que no haya ningún líder regional capaz de saltarse las leyes democráticas y pasar por encima de la Justicia. Me parecería una cacicada. Para que eso no ocurra, para que no tengamos que llegar a ese debate, para que no tengamos que llegar a una situación complicada, vamos a ganarles en las urnas y salir a la calle a votar. Y salimos a ganar. Porque nunca lo hemos tenido tan al alcance de nuestra mano.

–En el caso de que se diera esta situación, el Tribunal Constitucional se pronunciaría y si no se acatara la sentencia podría llegarse a aplicarse el artículo 155 de la Constitución, que obligaría a la comunidad al «cumplimiento forzoso de sus obligaciones». Y se acaba de aprobar la Ley de Seguridad Nacional, por la que el Ejecutivo podría hacerse con la dirección de las administraciones por el interés nacional. ¿Hasta dónde estaría usted dispuesta a llegar por la unidad de España?

-Es que yo confío en que antes de eso les hayamos ganado en las urnas para que no pase ni una declaración unilateral de independencia ni haya que aplicarse el artículo 155. Y podemos hacerlo, lo que pasa es que hay muchas personas que están influenciadas desde distintos canales de presión que se ejercen a través, por ejemplo, del control de la Generalitat, de los medios de comunicación. Yo me estoy centrando en el primer paso: vencer en las urnas.

–Insisto: una vez en el segundo, si Mas siguiera siendo presidente de Cataluña y no interrumpiera su ofensiva, ¿apoyaría la aplicación del artículo o de esa ley?

–De verdad, me parecería un fracaso tener que llegar a eso y espero que no nos veamos en esas circunstancias. Vamos a ganarles de una vez por todas, sin complejos.

–El reparto de la inversión estatal ha aumentado un 12,6 por ciento en Cataluña. ¿Cómo lo justifica, si es que lo hace?

–España necesita una planificación de inversiones que sea buena para el país. Y eso supone que, a lo mejor, un año en una región se tenga que invertir más y en otra menos. Yo lo que defiendo es que en España haya una planificación a largo plazo de las infraestructuras de este país. En lo que no estoy de acuerdo es en que se haga a golpe de interés político. Hay que superar el debate de si se invierte más en Cataluña es malo para Valencia. Esta reivindicación de 17 mini estados me parece un error.

–¿Habría que redirigir este presupuesto, teniendo en cuenta datos como el informe de Hacienda que dice que Cataluña aporta al Estado la mitad que Madrid?

–No voy a entrar en luchas territoriales. Yo me presento a ser presidenta de Cataluña, pero no para luchar entre nosotros, sino para sumar. Voy a defender los intereses de los catalanes dentro de un proyecto común que se llama España, y dentro de un marco común que se llama Unión Europea.

–De cara a las generales, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) refuerza el bipartidismo y los partidos emergentes como el suyo pierden fuelle... ¿Cómo valora estos resultados?

–El CIS en enero nos daba el 3,5 por ciento, y aunque en abril obtuvimos el 13,8, hoy nos da un 11%. Lo que miden las encuestas son las tendencias. Y hay un claro crecimiento de Ciudadanos en seis meses, pero no es una línea exacta, hay subidas y bajadas. Hemos pasado por la prueba de las andaluzas, de las municipales y autonómicas, y los ciudadanos siguen dándonos su apoyo como una alternativa política seria y sensata. Lo que sí se ha consolidado es que no va a haber un bipartidismo con el 80% de los votos entre el PP y el PSOE. Ahora estamos viendo una pluralidad política, que creo que es más beneficiosa para el conjunto del poder.

–El CIS también refleja que el paro sigue siendo la mayor preocupación de los españoles.

–Nosotros hemos hecho una propuesta de mejora del mercado de trabajo con bajada de cotizaciones sociales, para que sea más fácil contratar, que los autónomos paguen en función de sus ingresos, no como ahora que tienen esta cuota fija que les hace perder un dinero que no tienen que pagar; apostamos por que todos los contratos, a priori, no tengan una fecha de caducidad y que la gente pueda demostrar cuál es su valía; una reforma fiscal integral que, sin duda, sigue siendo un revulsivo económico muy importante, un programa enfocado a la investigación y al desarrollo... Hemos hablado de una reforma integral de IRPF, del IVA, del impuesto de Sucesiones y Donaciones, del impuesto de Sociedades, del impuesto de Patrimonio... No hacemos propuestas electorales, sino reformas profundas que necesitamos en España. Y una de ellas claramente es la corrupción.

–Otro de los problemas prioritarios para los españoles según el CIS. Ustedes aún juegan con la ventaja de no haber gobernado. ¿Qué motivos tienen los ciudadanos para creer que si ustedes gobiernan no serán lo mismo?

– Es que nosotros no sólo criticamos, proponemos medidas. Tenemos tres mecanismos para que nunca lleguemos a ser lo que ha sido el Partido Popular, lo que ha sido el Partido Socialista o lo que ha sido Convergència Democrática de Catalunya. Primero, medidas previas de control: ha habido mucha gente a la que nosotros hemos dicho «no» porque no cumplía los principios e ideales de nuestro proyecto; segundo, tenemos en nuestros estatutos un apartado que no tiene ningún partido, y es que en el minuto cero de cualquier imputación por corrupción política hay que abandonar el cargo público. Y tercero, proponer medidas legislativas para que no haya corrupción en ningún partido, no sólo en el nuestro. Queremos poner sobre la mesa una segunda transición en la que los ciudadanos crean.