Política

ATA: es posible una nueva ETA

El separatismo vasco de carácter violento no se ha acabado con eta. Hay muchos que están disconformes con el final diseñado por Otegui y los suyos, en especial, en lo que se refiere a los presos. Constituyen una amenaza que hay que tener en cuenta a medio plazo.

El separatismo vasco de carácter violento no se ha acabado con eta. Hay muchos que están disconformes con el final diseñado por Otegui y los suyos, en especial, en lo que se refiere a los presos. Constituyen una amenaza que hay que tener en cuenta a medio plazo.

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De ETA a ATA. ¿Es posible que ETA vuelva a las actividades terroristas con los efectivos que le quedan? Todos los expertos consultados contestan negativamente. Pero, ¿es posible, como ha ocurrido en Irlanda, que surja una nueva banda terrorista con disidentes de la primera y que, a medio plazo, vuelvan a cometer atentados? En este caso, las respuestas son más cautas y no son pocos los que contestan afirmativamente. Sería ATA.

Por lo tanto, es posible una nueva ETA, con el nombre que sea (aunque ya existe la marca de ATA), y que, aparezca o no, dependerá de muchas circunstancias, en especial de los presos etarras y los descontentos al considerar que los grandes objetivos de «independencia y socialismo» ni se han conseguido ni se van a conseguir por las vías actuales. A la ETA que tan siniestra historia ha protagonizado durante las últimas cuatro décadas le quedan unos 30 pistoleros sin detener que tienen reclamaciones judiciales. La mayoría se encuentran escondidos en países de América del Sur y el Caribe. Alguno está en Francia. Disponen de una mínima organización, a efectos de intentar regularizar su situación para volver a España y, al frente de este entramado, estaría un individuo, José Luis Eciolaza Galán, «Dienteputo», sobre cuyo papel de cabecilla se ha especulado mucho pero que, según expertos consultados por LA RAZÓN, no se ha movido de América desde que huyó de España a Francia.

Quién es el Presunto jefe

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Al frente de la banda, para «guardar el sello» y sin más funciones, estaría, escondido en territorio galo, David Urdín Pérez. Tras las últimas operaciones de la Guardia Civil contra la cúpula etarra se ha quedado como presunto jefe sin funciones definidas. Perteneció a Segi, la organización proetarra, y se le imputan actos de terrorismo callejero contra sedes de partidos, cajeros y vías férreas.

El citado «Dienteputo» nació en Vitoria en mayo de 1960 y es autor de numerosos atentados con resultado de asesinato. Ha formado parte de varias células de la banda y participó en un curso de tácticas terroristas que miembros de ETA siguieron en Yemen del Sur. Tras ello, se integró en el «comando Donosti» y participó en el atentado en el que fueron asesinados cuatro guardias civiles en el bar Haizea de Zarauz. Cumplió dos años de condena en Francia por un delito de asociación de malhechores y fue denegada su extradición a España. Ya en libertad, se trasladó a Monterrey, en México, donde, al parecer, reside todavía sin que se conozcan gestiones para su detención y traslado a España. Otro requisitoriados de ETA son Oier Eguidazu. Natural de la localidad vizcaína de Achondo, hay orden de detenerle desde 2002; Eneko Aguirresarobe, natural de San Sebastián, permanece huido desde 2010. Se le imputan diversos atentados de terrorismo callejero y ataques a miembros de la Ertzaintza, edificios oficiales, etcétera, y Anartz Arambarri es un colaborador de ETA huido también desde 2010. Fue candidato de Herri Batasuna en las elecciones generales de 1993. Huyó después de que la Ertzaintza desarticulara dos «comandos». Salvo el caso de «Dienteputo», ninguno de los citados tiene gran experiencia terrorista. A los otros requisitoriados, unos 25, les ocurre lo mismo, salvo una decena de ellos, que viven en Cuba y Venezuela, y cuentan con numerosos asesinatos a sus espaldas. Que ETA pueda volver a las andadas con estos individuos, y en una situación en la que el control de la llamada izquierda abertzale corresponde a Sortu y, en especial, a su principal dirigente, Arnaldo Otegui, resulta impensable. Pero éste, según las citadas fuentes, no es el problema con el que nos enfrentamos.

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Cuando se alcanzaron en Irlanda los acuerdos de Viernes Santo, en abril de 1998, se dijo que el terrorismo había acabado. Se trataba de un «proceso de paz» cerrado en falso, como ha ocurrido en el País Vasco. Las primeras manifestaciones contrarias al acuerdo irlandés y la aparición del IRA auténtico no fueron tomadas en serio. Esa banda, que se ha unido a otras, constituye ahora un peligro real. La explosión de un coche bomba el pasado 20 de enero en un atentado atribuido al nuevo IRA no fue un hecho terrorista aislado, sino que se enmarca en la actividad de grupos que se han unido en torno a la nueva banda criminal y que están disconformes con los acuerdos de Viernes Santo. Según datos del PSNI (Policía Norirlandesa) correspondientes al período comprendido entre el 1 de febrero de 2018 al 31 de enero de 2019, se produjeron tres muertes de violencia terrorista.

Disidencia

¿Qué ocurre en España? Según datos objetivos, estamos en la misma situación que cuando el «buenismo» irlandés no daba importancia al nuevo IRA. Ha surgido una disidencia en ETA (en la actualidad puede estar formada por entre 300 y 500 individuos) que cuenta con 60 pistolas en perfecto estado (están sin usar, tal y como salieron de fábrica). El problema no debe ser menor cuando las Fuerzas de Seguridad mantienen bajo vigilancia a los elementos más destacados de Amnistia Eta Askatasuna (ATA). La ETA oficial anunció hace poco más de un año, a bombo y platillo, su disolución oficial en un comunicado leído por el hoy encarcelado José Antonio Urruticoechea, Josu Ternera. ATA tiene como ideólogos al preso Iñaki Bilbao y a Jon Yurrebaso, que fuera mano derecha y secretario de actas de Josu Ternera en las negociaciones con el Gobierno socialista en Noruega. Consideran que «no se ha conseguido nada» y que «puede haber un momento, ahora no, que sea necesario volver a utilizar las armas», añaden las mismas fuentes. ETA cometió «la chulería» de entregar un inventario de armas con 14 puntos y «el material de dos no apareció», por lo que se sospecha que puede estar en manos de esta disidencia. De momento, se sigue una investigación sobre ATA, y varios de sus miembros han sido detenidos por diversos actos de kale borroka (terrorismo callejero) en Navarra y el País Vasco. Esta disidencia, además de movilizaciones públicas y comunicados, tiene «una estructura» y cuenta en las cárceles con una docena de etarras con las condenas mas duras. A día de hoy no se atisba riesgo, pero «coger una pistola es fácil», comentaron los citados agentes. En recientes comunicados, Yurrebaso ha calificado a Otegui de «socialdemócrata» y le ha recordado que «Euskal Herria sigue en guerra». «Por las buenas no vamos a conseguir nada». Además, y aquí puede estar una de las claves del asunto, critica a lo que denominaba la «vía Sortu» para que los presos progresen de grado y que no es aceptada, tal y como adelantó LA RAZÓN, por cerca de la mitad de los reclusos. Asimismo, anunciaba la conformación de un movimiento socialista revolucionario vasco de liberación nacional con clara posición de clase. «Y el objetivo principal sigue inalterable después de 60 años. La creación del Estado Socialista Vasco. DE ETA a ATA: el problema del separatismo vasco de carácter violento, sin resolver.

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Los pistoleros escondidos de ETA

Arnatz Arambarri
Es un colaborador de ETA huido desde 2010. Fue candidato de Herri Batasuna en las elecciones generales de 1993. Huyó después de que la Ertzaintza desarticulara dos «comandos» encargados de atentar contra oleoductos

José Luis Eciolaza
«Dienteputo» perteneció a varios «comandos» de la banda, con los que cometió numerosos asesinatos, com o el de cuatro guardias civiles en Zarauz. Permanece escondido en la localidad de Monterrey, en México

josé luis eciolaza«Dienteputo» perteneció a varios «comandos» de la banda, con los que cometió numerosos asesinatos, com o el de cuatro guardias civiles en Zarauz. Permanece escondido en la localidad de Monterrey, en México

Oier Eguidazu
Natural de la localidad vizcaína de Achondo, hay orden de detenerle desde 2002. Fue colaborador de un «talde» (grupo) legal de información del «comando Vizcaya» en 2000 y colaboró con el «comando Andalucía»

E. Aguirresarobe
Donostiarra, permanece huido desde 2010. Se le imputan diversos atentados de terrorismo callejero y ataques a miembros de la Ertzaintza, a edificios oficiales de partidos políticos, bancos, estaciones de ferrocarril, etcétera

David Urdin
Al frente de la banda para «guardar el sello» y sin más funciones, estaría escondido en Francia. Tras las últimas operaciones de la Guardia Civil contra la cúpula etarra, se ha quedado como presunto jefe, sin funciones definidas

ATA «por las malas»

Juan Carlos Yurrebaso
Es el actual portavoz de los disidentes de ETA que se agrupan en la organización Amnistía Eta Askatasuna (ATA). En sus últimos comunicados, ha dicho que «Euskial Herria sigue en guerra» y que las cosas a veces no se consiguen por las buenas, sino por las malas. Tuvo un importante papel en las negociaciones con el Gobierno socialista, ya que era el secretario de actas de José Antonio Urruticoechea (Josu Ternera)

Iñaki Bilbao, «Txikito»
Es la figura más destacada de ATA y en sus comparecencias en la Audiencia Nacional ha manifestado su intención de volver a coger las armas. Fue condenado a 45 años de cárcel por el asesinato del concejal socialista Juan Priede en marzo de 2002. Es conocido por su extrema violencia y ha protagonizado numerosos incidentes en sus comparecencias ante los jueces, a los que ha insultado y amenazado de muerte