Bárcenas acudirá a la sesión, pero no estarán Correa ni Crespo

Las defensas de los principales acusados prevén sólo preguntas puntuales

Pese a la declaración de Rajoy como testigo, no se espera, ni mucho menos, una presencia masiva de los 37 acusados del «caso Gürtel». Sí asistirá el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, como ya hizo recientemente con la comparecencia, también como testigos, de Javier Arenas, Ángel Acebes y Francisco Álvarez Cascos. No asistirán, sin embargo, dos de los principales acusados. Ni Francisco Correa, supuesto líder de la trama corrupta, ni Pablo Crespo, su número dos, estarán en la sala de vistas. Ambos están en prisión desde el pasado febrero tras ser condenados por el TSJ de Valencia a trece años de cárcel, junto a Álvaro Pérez «el Bigotes», por amañar contratos de la Generalitat Valenciana para la Feria Internacional de Turismo (Fitur).

Una vez que el tribunal eximió a los acusados de asistir a todas las sesiones (lo que incluso acarreó que en alguna jornada el banquillo estuviese absolutamente vacío), la presencia de los procesados ha sido bastante testimonial. Bárcenas es, de hecho, de los pocos que sí ha acudido a la mayoría de las sesiones. No así su esposa, Rosalía Iglesias, que previsiblemente tampoco lo hará mañana. Y es que como apunta uno de los abogados de la defensa, «venir para hacerse la foto no creo que sea del agrado de ninguno».

Aunque el peso del interrogatorio corresponderá a la acusación que propuso su declaración, el resto de las acusaciones también podrán intervenir. No se espera, sin embargo, que la Fiscalía y la Abogacía del Estado empleen demasiado tiempo en ese trance dado que ambas se opusieron a que Rajoy testificase. Otra cosa es lo que hará el resto de las acusaciones, especialmente las que representan a los concejales socialistas de Valencia y Majadahonda.

Aunque el turno de preguntas lo cerrarán los abogados de las defensas, cuya intervención, del mismo modo, tampoco se espera prolongada, en cualquier momento el presidente del tribunal podrá intervenir para hacer preguntas a Rajoy, más allá de sus facultades para ordenar los interrogatorios y decidir qué preguntas son o no pertinentes al objeto de su comparecencia.

«No voy a preguntar por preguntar –asegura por ejemplo el abogado de Correa, Juan Carlos Navarro–. Ni voy a preguntar chorradas ni voy a buscar mi minuto de gloria. Eso lo dejo para otros. Mi criterio será estrictamente jurídico».

En esa misma línea otros letrados de la defensa apuntan que intervendrán cuando les llegue el turno «en función del desarrollo de la testifical» y, como en cualquier otra declaración, en la medida que lo que escuchen afecte a los intereses de sus representados.