Bildu desafía a la Justicia tras el golpe policial a Herrira

La izquierda abertzale se movilizó ayer en defensa de los presos etarras sólo cinco días después de la operación policial que terminó con la detención de 18 miembros de Herrira, la plataforma de apoyo a los reclusos de la banda terrorista, a quien el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha suspendido de actividades durante dos años por considerarla heredera de las ilegalizadas Gestoras Pro Amnistía y Askatasuna. Miles de personas arroparon en Bilbao a los imputados –respaldados también por representantes de Sortu, Bildu, Aralar, EA y los sindicatos abertzales LAB y ELA– en una manifestación en la que se corearon consignas a favor de la amnistía para los presos de ETA («amnistía para todos») y del acercamiento de los reclusos de la organización criminal a cárceles del País Vasco («presos vascos a casa»).

En un claro desafío a la decisión de la Audiencia Nacional, la mayoría de los manifestantes portaban carteles azules con una gota azul impresa, similar al logotipo de Herrira aunque obviando el nombre de la plataforma suspendida. El juez Velasco prohibió a los 18 imputados participar en actos de enaltecimiento del terrorismo y en cualquier actividad de control de los presos de ETA.

La representación abertzale estuvo encabezada por el diputado general de Guipúzcoa, Martin Garitano, de Bildu, quien recibió con un caluroso abrazo a los 18 imputados por pertenencia a ETA (cuatro de ellos tuvieron que pagar una fianza de 20.000 euros para salir de prisión). Además de Garitano, asistieron a la protesta representantes de Sortu como Haiser Arraiz, Amaia Izko y Pernando Barrena, ex dirigente de la ilegalizada Batasuna; la diputada de Bildu Laura Mintegi; el secretario general de EA, Pello Urizar; Patxi Zabaleta, coordinador general de Aralar; Asier Vega (Alternatiba) y Javier Madrazo, de EB-Berdeak. También secundaron la reivindicación abertzale los secretarios generales de LAB, Ainhoa Etxaide, y ELA, Txiki Muñoz.

«La última injusticia»

Encabezaba la manifestación una pancarta en la que se podía leer en euskera «Una marea por los derechos de los presos y exiliados vascos», portada por los propios detenidos y una veintena de personas de la vida social y cultural, entre ellas el ex integrante de Barricada Enrique Villarreal «El Drogas»; el bersolari Julio Soto; la futbolista Eva Ferreira; el director de cine Juan Bautista Berasategi; el pelotari Oier Zearra, y los escritores Eider Rodríguez y Lutxo Egia.

Al concluir la marcha en el Ayuntamiento donostiarra, la periodista Maite Bidarte y el actor Carlos Olalla leyeron un comunicado en el que denunciaron «la última injusticia cometida» por el Gobierno (en referencia a las detenciones de los miembros de Herrira) y exigieron «que se respeten los derechos de las personas presas». El propio Urizar, minutos antes de la protesta, animó a la sociedad vasca a «recoger el testigo» de la plataforma de apoyo a los reclusos de ETA.

Derogar las leyes antiterroristas

«Queremos cerrar heridas y abrir una nueva etapa de convivencia en este país. Queremos en casa a todos los presos y refugiados políticos vascos», reclamaron en nombre de los asistentes. «Lo queremos, no porque estemos o dejemos de estar de acuerdo con sus trayectorias personal o política, no porque compartamos o no un objetivo político», sino, añadieron, «porque es justo y porque contribuirá al nuevo modelo de convivencia que queremos construir, en el que nadie sea perseguido por sus ideas y podamos curar las heridas del pasado».

El coodinador de Aralar, Patxi Zabaleta, no tuvo reparos en reclamar la derogación urgente de «toda la legislación antiterrorista del Estado español», que tachó de «injusta», tras denunciar que «en un pueblo que está buscando la paz, como es Euskal Herria, se suspendan y anulen los derechos humanos tan pomposamente proclamados en la Constitución».