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Política

Carme era la esperanza

Quería mucho a Carme. Cuando muere una persona joven, con todas las ganas de vivir por delante, siempre te rebelas frente a la injusticia de esta vida que tanto nos da y tanto nos quita. Carme ha sido una persona que empezó a luchar desde muy pequeña frente a todas las dificultades que le iban viniendo y que ella superaba desde una fragilidad a prueba de cualquier infortunio con un coraje inmenso.

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No voy a recordar ahora todo lo que ella fue y lo que habría podido ser. No puedo hacerlo. La pérdida es enorme para toda la gente que queremos un mundo mejor, más justo, más humano, por encima de cualquier barrera ideológica. Carme puso toda su vida al servicio de aquellos viejos ideales compartidos.

Recuerdo ahora muchos momentos vividos, su pasión por una Cataluña abierta dentro de una España plural, su afecto permanente por el país de los valencianos, su cariño... A estas horas, no puedo dejar de pensar en Miquel. Ella lo había dado todo por su hijo. Y delante de tantas preguntas sin respuesta posible sólo queda la irrefutable prueba de que su madre ha sido una persona sencillamente extraordinaria.

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Nos quedaban tantas historias por escribir... Para mí, Carme siempre será la esperanza. Y como decía Miguel Hernández: «Dejadme la esperanza».