Catalá plantea un debate para evitar las filtraciones de informaciones judiciales

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, conversa con el ministro de Justicia, Rafael Catalá, durante la sesión de control al Ejecutivo
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, conversa con el ministro de Justicia, Rafael Catalá, durante la sesión de control al Ejecutivo

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ofreció ayer una conferencia–coloquio en el Círculo Ecuestre de Barcelona, ante más de un centenar de personas, compuestas en su mayoría por empresarios. Su discurso fue presentado la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez–Camacho, que elogió su «sentido común» y su «lucha contra la corrupción».

Dividió su conferencia en dos bloques, uno económico y el otro más judicial. Tras finalizar el coloquio, y a preguntas de los periodistas, Catalá planteó «someter a debate y reflexión» si se debe sancionar la filtración de informaciones judiciales sobre casos bajo secreto de sumario y a los medios de comunicación por publicarlas, con el fin de salvaguardar la presunción de inocencia.

Confidencialidad

Luego puntualizó sus palabras, pero aseguró: «Podríamos someter a debate y a reflexión dónde hay que poner los controles: si en la transmisión de información o en el medio que la publica», declaró a la prensa. Lo dijo al preguntarle un asistente cómo se podría garantizar la confidencialidad en las investigaciones judiciales, lo que el ministro consideró muy difícil de lograr, aunque una manera podría ser «prever las sanciones adecuadas para quien lleve a cabo esa filtración» o bien poniendo el foco en los medios de comunicación.

Cuestionado sobre los juicios paralelos que a veces pueden realizarse en los medios de comunicación, Catalá optó por intentar abrir el debate sobre si se tienen que fijar límites a la información.

Se mostró partidario de «sancionar con firmeza» a los miembros de algunas instituciones, como Fiscalía, Hacienda y jueces, que «filtren» a la Prensa información sobre casos que están siendo investigados y bajo secreto de sumario.

El ministro matizó después que su planteamiento «no tiene nada que ver con penalizar a los medios». «He puesto encima de la mesa esta reflexión y se ha generado no sé si debate o ruido. Mi planteamiento no tiene nada que ver con penalizar a los medios de comunicación», señaló al término de la presentación. Catalá incidió en que se limitó a plantear una consideración mucho más amplia. También reiteró que «estaría bien poder debatir sobre este asunto, si de verdad nos creemos que es bueno no vulnerar el principio de presunción de inocencia.

El titular de Justicia aseguró después que esta cuestión, que no está en el marco jurídico actual, tampoco forma parte de la agenda del Gobierno para esta legislatura. En este sentido, el ministro también lamentó que se haya estigmatizado la figura del imputado, al que cree que se ha convertido en un precondenado. «Hemos mandado al garete la presunción de inocencia», lamentó.

En otro orden de cosas, Catalá, reconoció la preocupación del Gobierno por la «aplicación tan distinta al espíritu de la ley» que algunos tribunales hacen de la reforma laboral, por lo que no descartó «una mejora técnico-jurídica» de la misma.

El ministro respondió a preguntas de uno de los asistentes sobre las resoluciones judiciales que están anulando medidas aprobadas por las empresas al amparo de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Tras expresar su respeto a la independencia del poder judicial, el ministro admitió la «preocupación» del Ejecutivo por el hecho de que «haya una aplicación de la norma tan distinta al espíritu de la ley» por parte de algunos tribunales.