Política

Cayo Lara y Gaspar Llamazares cargan contra Pablo Iglesias y Alberto Garzón por no saber frenar a Vox

Critican sus “estériles sitacismos cortocircuitas” y sus “promesas pedagógicas”

Cayo Lara y Gaspar Llamazares  / Foto: ALberto Roldán
Cayo Lara y Gaspar Llamazares / Foto: ALberto Roldán

Critican sus “estériles sitacismos cortocircuitas” y sus “promesas pedagógicas”

Los ex coordinadores federales de IU Gaspar Llamazares y Cayo Lara cargan contra el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias por no frenar la irrupción de Vox. “Es urgente que la izquierda y las fuerzas progresistas inviertan esta deriva abandonando sus inercias, su confusión y su ambigüedad”, afirman. A su juicio, ni IU ni Podemos han sabido hacer frente al avance de la derecha y la extrema derecha por sus “estériles tacitismos cortoplacistas”, “sus promesas demagógicas y simplistas” o sus “miserias oportunistas”, que ven como “lastres”.

En un manifiesto llamado “Por una izquierda con futuro: hacer que lo necesario sea posible”, Llamazares, Cayo Lara y otros firmantes miembros de la dirección de IU críticos con la gestión de Alberto Garzón como José Antonio García Rubio o la eurodiputada Paloma López, de la corriente '+ izquierda'; Tasio Oliver, del partido Izquierda Abierta, que lideran Llamazares y Montserrat Muñoz; el diputado valenciano Ricardo Sixto, impulsor del sector crítico Coordinadora de militantes Independientes de IU, reprochan a Pablo Iglesias y Alberto Garzón -sin nombrarlos- el pacto que alcanzaron en 2016 para ir a las elecciones generales. A su juicio “cupularon” una confluencia que “no siempre suma” sino que en ocasiones “restan electoralmente y dividen políticamente”. A su juicio IU y Podemos han arrojado “al sumidero de la historia” la ligera mayoría"que consiguió la izquierda en las elecciones generales de 2015, y por haber forzado unas nuevas elecciones en las que la derecha "recuperó su hegemonía".

Los firmantes piden así “unidad de acción de la izquierda” que a su juicio debe ser “real” y basarse en “ el respeto a la pluralidad y no en pretensiones de hegemonía excluyente, en el reproche mutuo, en estatutos de limpieza de sangre o en estériles tacticismos cortoplacistas”.

A su juicio, la moción de censura al gobierno de Mariano Rajoy puso en marcha “una experiencia progresista”, lo cual propició un “efecto positivo en la opinión pública” lo cual haría “lógico pensar que, por parte de las fuerzas progresistas, habría una voluntad firme de engancharse a este tren para propiciar un cambio real en el país”. Sin embargo, lamentan que “seis meses después de la investidura de Sánchez, una parte de los apoyos parlamentarios ha roto con el Gobierno y su socio mayoritario ya lo da por liquidado", en referencia a Podemos que ya da por muerta la Legislatura. Los firmantes piden al Gobierno que siga adelante aprobando “medidas progresistas” para no ir a unas elecciones generales con un Ejecutivo “o "asociado a conceptos como 'inviabilidad', 'inutilidad' o 'fracaso'.

Cayo Lara y Gaspar Llamazares analizan que “la espectacular deriva del PP y Ciudadanos hacia discursos y propuestas propias de la extrema derecha” y “la irrupción institucional de Vox”, auguran “una auténtica lluvia de azufre en temas laborales, de derechos y libertades, privatizaciones, respeto a la pluralidad territorial, gestión del problema catalán, inmigración...”.

Defienden los firmantes del manifiesto que "el futuro de la izquierda pasa más por explicar, por convencer al no convencido y por defender con firmeza nuestros valores y nuestros objetivos estratégicos".