CiU se desmarca de toda operación que añada más inestabilidad política

Una cosa es que Mariano Rajoy tenga que dar la cara y muchas respuestas en el Parlamento a la actual crisis política y otra, añadir nuevas dosis de inestabilidad. El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, no es partidario de la moción de censura. De hecho, ayer confirmó en público lo que ya había dicho en privado a Alfredo Pérez Rublacaba: que no firmará en ningún caso la iniciativa que presente el PSOE si, como se prevé, el día 24 el PP vuelve a votar en contra de la comparencia del presidente del Gobierno, si bien supeditó su voto a la cuestión de confianza al programa alternativo que presente el proponente. Y eso pese a que él mismo reconoce que «todo el mundo sabe que no va a haber un gobierno alternativo y todo el mundo sabe que ni al PP ni al PSOE les interesa, unas elecciones anticipadas, que sí convienen a IU y UPyD».

El portavoz de los nacionalistas catalanes, que mantuvo un breve encuentro con el secretario general del PSOE en el Congreso, comparte eso sí la preocupación por el desgaste del Gobierno y la negativa de Rajoy a dar explicaciones sobre el «caso Bárcenas» en sede parlamentaria. De hecho, cree que con el órdago del PSOE, al presidente no le quedará más remedio que tomar la palabra, aunque el Reglamento de la Cámara no le obligue a ello. «Más pronto que tarde, tendrá que dar la cara», afirmó tras desear que el presidente comparezca «por propia voluntad» o que atienda las exigencias de explicaciones planteadas por la oposición para que dé cuenta «con toda la naturalidad» de las últimas novedades del «caso Bárcenas». Sería la única forma de evitar, en palabras de Duran, una «innecesaria» moción de censura porque «en un Estado de Derecho el presidente del Gobierno es el presidente del Gobierno y un señor que está en prisión –en referencia a Bárcenas– es un señor que está en prisión».

Y si esta es la posición de CiU, la del PNV no es muy distinta. IU, sin embargo, prefiere no desvelar sus cartas en el caso de que, finalmente, se juegue la partida de la moción de censura. De momento, Cayo Lara insiste en que su exigencia es la dimisión del presidente, la disolución de las cámaras y la convocatoria anticipada de elecciones anticipadas.

Paradojas de la política: quién iba a decirle a Rubalcaba que en esta «aventura» su única aliada sería Rosa Díez y su formación política. UPyD hubiera preferido un texto transversal en el que participaran todos los grupos, si bien firmará el que presente el PSOE, dada la negativa del PP a que Rajoy comparezca. Ante lo que cree un «secuestro» de las Cortes Generales, Díez cree que es el único intrumento posible.