Críticos del PSC se suman a la cadena de la Diada

La Razón
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La relación entre las diferentes familias del PSC se recrudece a medida que se acerca la Diada del próximo 11 de septiembre. Los decibelios aumentan y el cruce de declaraciones se ha convertido en una constante. Ayer, sin ir más lejos, la nueva corriente crítica Agrupamiento Socialista impulsó un manifiesto en el que considera que la cadena humana de la Diada es «plenamente legítima» y defiende la libertad de los socialistas catalanes de asistir a la convocatoria. En esta corriente se encuadran socialistas de la vieja guardia como la eurodiputada Maria Badia, la ex consejera y diputada en el Parlament Marina Geli, el alcalde de Lérida y ex candidato a liderar el PSC, Àngel Ros, y el ex diputado autonómico Daniel Font.

Mientras, el secretario de Acción Política del PSC y uno de los hombres fuertes del partido, Antoni Balmón, volvió a arremeter contra los críticos y muy concretamente contra la ex consejera Montserrat Tura. Balmón señaló que «estoy harto de que me dé lecciones la señora Tura, ¡harto!», después de que la ex consejera acusara a la dirección del PSC de «dividir» el partido. La mano derecha del líder de los socialistas catalanes, Pere Navarro, añadió que lo que sobra en el PSC es «gente de conductas poco respetuosas y responsable».

Balmón negó las críticas de autoritarismo a la dirección del partido y aseguró que los díscolos son «una minoría sobredimensionada mediáticamente».

En cualquier caso, el manifiesto de los críticos se debatirá hoy en una reunión en Torroella de Montgrí (Gerona) junto con otros dos documentos: uno sobre la constitución formal de la corriente y otro sobre la unidad del socialismo.

La plataforma asegura que en la cadena asistirán «muchos compañeros» del PSC, pese a que la dirección del partido rechace participar y haya criticado que la iniciativa se celebre en plena Diada, ya que es una fecha que debería ser de todos los catalanes.

Agrupament dice que las tradiciones independentistas, federalistas y confederalistas convergen en la necesidad de que Cataluña debería poder celebrar una consulta de autodeterminación. No obstante, la nueva plataforma no se declara independentista, pero considera necesaria una nueva relación entre Cataluña y España basada en «un libre pacto de soberanías de carácter bilateral».

La plataforma deja claro que no quiere ser «un nuevo partido, sino un nuevo referente del espacio socialista», por lo que se definen como una corriente dentro del PSC, en la que todas las plataformas ya existentes y personas críticas con la dirección puedan «confluir» con el propósito de que haya una unidad de acción.