Política

Cuixart: “Mi prioridad no es salir de la cárcel. Es denunciar que soy un preso político”

El presidente de Omnium Cultural afirma que el 20 de septiembre “la única violencia fue la de la Guardia Civil” y que los destrozos fueron “anecdóticos”

El ex presidente de Omnium, Jordi Cuixart, en su declaración en el Supremo
El ex presidente de Omnium, Jordi Cuixart, en su declaración en el Supremo

El activista soberanista ha asegurado ante el tribunal que, con su entrada en la cárcel, se “ha convertido en un referente de la sociedad catalana”

A las 9:36 de la mañana ha comenzado la séptima jornada del juicio del “procés” en el Tribunal Supremo con el interrogatorio de Jordi Cuixart, presidente de Omnium Cultural, junto a la ANC uno de los dos brazos del soberanismo para propiciar la movilización ciudadana a lo largo de todo el proceso independentismo. Cuixart comenzó su declaración afirmando sin ambages que “yo soy un preso político, no un político preso” y que esperaba que “no se estuviera juzgando su sentimiento republicano”. “No lo dude, aquí no se está juzgando eso”, le ha replicado el fiscal Jaime Moreno.

Preguntado al respecto, Cuixart ha querido dejar claro que el hecho de firmar la hoja de ruta de 30 de marzo de 2015 fue “algo excepcional”. “Es una declaración de intenciones, no es un documento estratégico”, explicó poco antes de asegurar que en todo momento fue consciente de que “el TC suspendió el referéndum, sobre eso no hay ninguna duda”.

Lejos de mostrar cualquier arrepentimiento, Cuixart ha declarado que “a partir de la sentencia del TC del 10-J, lo que pedimos a los políticos catalanes es que escuchen la voz de la ciudadanía. Lo estamos haciendo en ejercicio de derechos fundamentales. Lo seguiremos haciendo pase lo que pase». Fue poco después cuando, tras numerosas blasfemias, Cuixart fue interpelado por el presidente de la sala, Manuel Marchena, para que dejarla de hacerlo. “Puede expresarse como usted quiera pero, por favor, evitando esas interjecciones que no son propias”, dijo.

“No hubo violencia”

Cuixart ha explicado en numerosas ocasiones que “no hubo violencia el 20 de septiembre” y de que “no hay duda de que lo que hicimos el primero de octubre fue un acto de dignidad política”. No faltaron ataque a la actuación de “los poderes del Estado” que “cerraba webs sin ningún tipo de orden judicial como pasa en Turquía”. “Tanto Sánchez como Cuixart éramos dos perfectos desconocidos. No contábamos para nada. Cuando nos han metido en la cárcel nos han convertido en dos referentes de la sociedad catalana”, dijo el presidente de Omnium.

Fue en ese momento cuando ha querido “dejar claro algo para que no haya equívocos”: “Mis declaraciones ante el juez instructor estuvieron condicionadas para salir de la cárcel. Ahora, tras 500 días de cárcel mi prioridad no es salir sino denunciar que soy un preso político”. La Fiscalía, como no podía ser de otra manera, ha centrado buena parte del interrogatorio en los hechos del 20 de septiembre frente a la consejería de Economía. Cuixart ha dicho que cuando llegó y vio a los periodistas sobre los coches de la Guardia Civil “en mi sentido común pensé que era una actitud poco habitual en los corresponsales. Yo no soy consciente de los coches dañados hasta las 12:30 de la noche”. En cualquier caso, ha dicho que “fue meramente anecdótico” los destrozos “y lo digo con respeto al mobiliario urbano”, puntualizó. “No me gustan que se rompan las cosas. No responde a la actitud del movimiento soberanista”.

Sobre el hecho, apuntado por el fiscal, de que tuvo que ser un Mosso quien hizo llegar cinco bocadillos a los 20 integrantes de la comisión judicial que realizaba el registro, Cuixart ha comentado que no sabía porque se produjo esta circunstancia: “A lo mejor estaban a dieta o no le apetecía comer”, ha dicho.