Currin ve una locura que España y Francia pidan el «desarme unilateral»

El abogado sudafricano Brian Currin,  y Alberto Spektorowski, a su llegada ayer a la comisaría de Bayona (Francia)
El abogado sudafricano Brian Currin, y Alberto Spektorowski, a su llegada ayer a la comisaría de Bayona (Francia)

BILBAO- El abogado sudafricano Brian Currin, dirigente del denominado Grupo Internacional de Contacto, creado por el entorno etarra, participó ayer en la localidad francesa de Bayona en un «Foro por la paz», organizado en el marco de la estrategia para presentar el final de ETA como la cesión de una de las partes de un conflicto político entre dos bandos. En ese contexto, Currin dijo que era «una locura» que España y Francia pretendan que haya un «desarme unilateral» por parte de la banda terrorista. Currin consideró la comisión rogatoria dictada por la juez antiterrorista de París Laurence Levert para que los integrantes de su grupo fueran interrogados por parte de la policía francesa como una «oportunidad de ser escuchados por primera vez por las autoridades francesas».

El abogado sudafricano, que considera que los gobiernos español y francés deberían responder a los «pasos» dados por ETA con «gestos y movimientos» que facilitaran un avance en el «proceso de paz», pretende, además, «promover la participación ciudadana» en ese proceso, cuyo objetivo es conseguir, por dejar de matar, lo que los terroristas intentaron lograr por la fuerza de las armas.

Currin dijo que los pasos dados por ETA, incluidos el comunicado de ayer, son «positivos», pero no se mostró «optimista» ante lo que calificó como falta de «implicación» de los ejecutivos español y francés. «Espero que los gobiernos se animen a participar para que sea posible un desarme general y efectivo», dijo, trasladando la responsabilidad del final de ETA más allá de la voluntad de la banda terrorista.

El profesor suizo Pierre Hazan, por su parte, concretó el primer «gesto» que el entorno de ETA espera de los ejecutivos español y francés: acabar con la dispersión de los presos.

En el «Foro por la paz» de Bayona participaron numerosos expertos en conflictos, negociaciones y mediaciones, fichados por el entorno de la banda, para dar apariencia de «demanda internacional» a sus reivindicaciones.