Política

De Juncker a Obama... Artur Mas hace oídos sordos a las advertencias

El presidente de la Generalitat, Artur Mas
El presidente de la Generalitat, Artur Mas

Los últimos en hablar han sido los miembros de la Comisión Europea (CE), y lo han hecho para dejar claro que si Cataluña se independiza, dejaría de ser parte de la Unión Europea (UE) y pasaría a ser considerada un tercer país fuera del club comunitario al que no se le aplicarían los tratados.

"Si parte de un Estado miembro deviene independiente deja de ser parte de la UE, pasa a ser un tercer Estado, y los tratados europeos dejan de serle de aplicación", afirmaba el portavoz del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas. Muy en la línea de lo que ya avanzó en su día el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker: «Una provincia que se escinde de un Estado queda fuera de la UE».

Un recordatorio que llegaba después de que diversos líderes europeos ya se hayan pronunciado en contra de la secesión de Cataluña y le hayan dicho a Mas por activa y por pasiva que una Cataluña independiente no tiene cabida en la UE.

Aviso a navegantes de los líderes europeos

Una de las primeras en hacerlo fue la canciller alemana, Angela Merkel, quien recordó que los tratados de la Unión, "que todos tienen que respetar, garantizan la soberanía nacional y la integridad territorial de los Estados", lo que choca con una independencia unilateral.

La mandataria germana alegó que entre su postura y la del presidente del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, no había ningún tipo de diferencia. "Es muy importante -subrayaba- que se respete la legalidad nacional e internacional".

El primer ministro británico, David Cameron, también se mostró tajante: «Si una parte de un Estado declara la escisión de ese Estado, ya no forma parte de la UE y tiene que empezar a hacer cola detrás de otros países candidatos que solicitan su entrada en la UE. Esa es la postura de la Comisión Europea y de cualquier experto constitucional en toda Europa». El líder inglés insistió en que Cataluña, España y Europa «están mejor juntos y son más fuertes y prósperos».

Sin embargo, antes que Merkel y Cameron, fue el primer ministro francés, Manuel Valls, quien lanzó un aviso a navegantes a Artur Mas y le recordó que «Europa necesita estados, naciones fuertes y no divisiones». Unas palabras en consonancia con lo que dijo el presidente galo, François Holande, quien dijo que «queremos una España estable, fuerte y aliada, como lo es hoy, de Francia».

Fuera de Europa

Pero el afán independentista de Mas y sus socios no sólo recibe críticas de Europa. Desde Estados Unidos, el presidente Barack Obama, tras entrevistarse con el Rey Felipe VI, dijo estar muy interesado en «mantener una intensa relación con una España fuerte y unida», en clara alusión a la situación catalana.