La Guardia Civil detiene a otro miembro de la célula de Cataluña

El detenido, de nacionalidad bangladesí, participaba también el financiación de los yihadistas

La Policía junto a la vivienda del detenido
La Policía junto a la vivienda del detenido

La Policía ha detenido hoy en Mérida (Badajoz) a un hombre por su presunta integración en el aparato tecnológico de I+D+I de DAESH, para el que buscaba drones y otro material, además de participar en la financiación la organización terrorista.

Said Ben Izza, el individuo de origen marroquí detenido ayer por la Guardia Civil en la localidad castellonense de Vinaroz, era un miembro activo de la célula yihadista que cometió los atentados de Cataluña el pasado 17-A, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas. La Guardia Civil dispone de una serie de evidencias que así lo acreditan y que no se hacen públicas para no perjudicar la marcha de las investigaciones y por si el grupo pudiera contar con más miembros aún sin identificar. Agentes del Servicio Información de la Benemérita detuvieron ayer a este individuo, de 24 años. Los agentes comprobaron en las últimas semanas que el arrestado había permanecido largos períodos de tiempo con los otros miembros de la célula, en especial en el piso de la localidad tarraconense de Alcanar, que era el centro operativo del grupo y el lugar en el que se fabricaban las bombas con el explosivo TATP. Allí fue donde se produjo la explosión que desbarató la mayor parte de los planes para cometer atentados.

Misiones logísticas

La relación con la célula se estableció a través del «imán» de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, que fue, según todos los indicios el que se ocupó de radicalizarle y le asignó una serie de misiones, entre ellas algunas de carácter logístico.

Este tipo de labores son fundamentales para que en gupo terrorista pueda funcionar de una forma clandestina. Sin embargo, el grupo era multidisciplinar y en su seno «todos hacían de todo».

La investigación ha permitido conocer la actividad de este individuo durante las semanas previas a los atentados. «La magnitud de los preparativos hallados tras la explosión de la vivienda que los terroristas disponían en Alcanar, requirió una ingente actividad de acopio de sustancias, tanto de aquellas precursoras de explosivos, como de otras facilitasen la comisión de los atentados», según fuentes de Interior. «En esta labor de recolección, –agrega– varios miembros de la célula contaron con el apoyo del arrestado ayer, que, al menos, facilitó su documentación personal con la que se realizaron compras de peróxido de hidrógeno, una sustancia fundamental para la confección del explosivo TATP. Además, puso a disposición de los terroristas medios de locomoción con los que se realizó parte del transporte de estas sustancias explosivas». «Las múltiples líneas de investigación abiertas por la Guardia Civil tras los atentados se han centrado en las vinculaciones de la célula terrorista con otros elementos, tanto a nivel nacional como internacional».