Política

El diccionario de Carmen Calvo

Las «perlas» de la vicepresidenta La número dos de Sánchez ameniza la crónica política con explicaciones, definiciones y giros lingüísticos que no dejan indiferente ni a su partido ni a la oposición desde aquel famoso «el dinero público no es de nadie».

Las «perlas» de la vicepresidenta La número dos de Sánchez ameniza la crónica política con explicaciones, definiciones y giros lingüísticos que no dejan indiferente ni a su partido ni a la oposición desde aquel famoso «el dinero público no es de nadie».

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Desde sus orígenes históricos, la izquierda ha destacado siempre por su habilidad para retorcer el diccionario o, directamente, sacarse uno nuevo de la manga cuando así lo pedían las circunstancias. El siglo XX es abundante en ejemplos en los que se ha intentado poner el lenguaje de rodillas al servicio de ensayos encaminados a la reeducación de Europa y hasta a la reinvención del concepto de persona, casi siempre con funestas consecuencias. Desde esta perspectiva, por lo tanto, las piruetas retóricas de Carmen Calvo podrían verse encuadradas en una sólida tradición política. El problema es que, lejos de la finura de Voltaire, de la sutileza de un Gramsci, de la energía infatigable de un Sartre o de la peculiar épica de un Mandela; lo cierto es que el estilo de nuestra vicepresidenta se haya en ocasiones demasiado cercano a lo cómico para poder encuadrarse cómodamente en un plantel como el citado al que
–apresuradamente, y para permanecer irreprochables en estos tiempos igualitarios– añadiremos el nombre de la polaca Rosa Luxemburgo por aquello de respetar las cuotas de la corrección política.

Un repaso a las «perlas» de Carmen Calvo debe necesariamente comenzar con su celebérrima frase: «estamos manejando dinero público y el dinero público no es de nadie», pronunciada cuando ocupaba la cartera de Cultura en el primer gobierno de Zapatero, por tanto una de las «ministras Vogue» del ex presidente. La irresponsabilidad de sentencia deja de provocar sonrisas cuando se constata la actitudes que suele haber detrás de este tipo de pronunciamientos. Actitudes que se materializan en el hecho de que, quizá porque el dinero «no es de nadie», el nuevo Ejecutivo socialista haya incrementando un 30% los costes salariales del nuevo Consejo de Ministros al pasar el número de ministros de los 13 que tenía Rajoy a los 17 actuales, una gasto al que hay que añadir el incremento en el número de asesores, gabinetes y coches oficiales.

Feminismo

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«¿El feminismo es de todas? No, bonita, nos lo hemos currado en la ''geniología'' (sic) del progresismo, del pensamiento socialista». Así de claro habló Carmen Calvo a todos aquellos que piensan que los logros en relación a los derechos de la mujer corresponden a toda la sociedad. 15 de julio de 2019

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► Relator

Con su desparpajo habitual, la vicepresidenta trató de solucionar la polémica desatada por la figura del «relator» en las negociaciones con los independentistas con una definición a medida: «Ni es un mediador ni una figura internacional. Solo ayudará a trabajar». 6 de febrero de 2019

► Agenda cultural

Lo que sucedió no fue que el presidente en funciones se fuera a un concierto de rock con el avión del Gobierno sino que Sánchez «llevó a cabo una agenda cultural por la noche» en Benicassim. Todo es del color del cristal con el que se mire... 23 de julio de 2018

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Constitución

Carmen Calvo cree que la Constitución no está escrita en «lenguaje correcto y verdadero» y pidió a la RAE que estudiara su reforma según las pautas lingüísticas del feminismo radical, lo que le valió una dura reprimenda de los académicos. 18 de junio de 2018

► Coalición

En una explicación que quedará para las hemerotecas, la vicepresidenta Calvo informó de que en Europa solo se habla de «coaliciones» cuando «da la cifra» para gobernar con mayoría absoluta y que no implica que tenga que haber ministros de ambos partidos en el gobierno. 15 de julio de 2019

► Fraila

«Yo he sido cocinera antes de fraila», dijo doña Carmen para explicar que había sido consejera en Andalucía antes que ministra de Cultura en Madrid; pero utilizó el vocablo inexistente «fraila» en vez del neutro que aparece en el refranero, que es «fraile». marzo de 2005