El Gobierno pide «contención» a los fiscales y que alerten si se cometen delitos

El Consejo de Ministros ha aprobado los nombramientos propuestos por el fiscal general del Estado, José Manuel Maza

El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna
El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna

El Gobierno medió ayer en la polémica por los nombramientos del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, y que afectan a plazas muy importantes y simbólicas de la carrera fiscal como la Fiscalía Anticorrupción.

El Gobierno medió ayer en la polémica por los nombramientos del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, y que afectan a plazas muy importantes y simbólicas de la carrera fiscal como la Fiscalía Anticorrupción. Y a fiscalías territoriales que tienen colocadas sobre ellas la lupa política y mediática como la de Murcia, ante la investigación abierta al presidente autonómico, Pedro Antonio Sánchez. El portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo, defendió que estos nombramientos se han ajustado al procedimiento «tasado», y se han ejecutado de manera «transparente y normal». En su medido estilo, Méndez de Vigo reclamó «contención» ante las «declaraciones de unos y de otros», después de que en las últimas horas hayan caldeado el ambiente palabras como las del fiscal saliente en Murcia, Manuel López Bernal, que ha llegado a señalar que se persigue más a los fiscales que a los corruptos. El portavoz del Ejecutivo instó a los fiscales a que si se sienten presionados o aprecian algún comportamiento delictivo, lo denuncien y se dirijan a la Fiscalía. «Son quienes más están en contacto con las Fuerzas de Seguridad del Estado y saben perfectamente que éstas cumplen y se ajustan a lo establecido en la ley», sentenció.

Ayer mismo el fiscal anticorrupción del «caso Nóos», Pedro Horrach, también denunció, en una entrevista en RNE, que sí se ha sentido presionado en el ejercicio de su cargo, pero por parte de los investigados, negando injerencias políticas de la cúpula fiscal o del Gobierno. Desde el Ejecutivo buscan calmar las aguas y defienden la «idoneidad» y el «mérito» de los nombramientos aprobados. Después de algunas declaraciones que han salido de las filas del Gobierno, y que también han servido para dar argumento a las críticas por injerencia política, ayer el portavoz insistió en el mensaje de circunscribir las decisiones del fiscal general del Estado en el procedimiento tasado, y sus elecciones en el criterio del «mérito».