El miedo a Vox de los candidatos llega a los despachos de Génova

El líder popular les advierte en un almuerzo de que no se fíen de Cs porque buscará al PSOE.

El vicesecretario de Organización, Javier Maroto, dirigirá la campaña de las elecciones de mayo
El vicesecretario de Organización, Javier Maroto, dirigirá la campaña de las elecciones de mayo

El líder popular les advierte en un almuerzo de que no se fíen de Cs porque buscará al PSOE.

El Comité Ejecutivo del PP fue ayer una balsa de aceite que contrasta con la preocupación de los barones y candidatos a las elecciones de mayo por los sondeos y las expectativas que éstos auguran a sus siglas y a Vox.

A puerta cerrada, ante el órgano de dirección, nadie puso voz a los nervios que recorren el partido con la vista puesta en los comicios de la próxima primavera. Pero esta sensación de alerta sí que ha empezado a llegar a los despachos de la planta noble de Génova. Los dirigentes territoriales temen que la falta de confianza afecte a la campaña y desmovilice la actividad electoral, que en la dirección han decidido poner ya en marcha con la designación del comité encargado de organizar la, y que preside el vicesecretario Javier Maroto.

El estado de ánimo del partido contrasta con dos positivas proyecciones de voto que manejan en Génova. Dos de las empresas con las que trabajan coinciden en señalar una tendencia al alza del PP desde las elecciones andaluzas. Que en paralelo se compensa con un menor crecimiento de Vox, según sus datos, mientras que Ciudadanos no se beneficia tanto del «cambio» andaluz como las siglas populares.

Esto es lo que explicó ayer el líder, Pablo Casado, a su plana mayor territorial para calmar la ansiedad electoral, aunque al mismo tiempo Casado colocó el dedo en una «llaga» que en el partido tienen muy presente, la de que Ciudadanos no será un socio seguro tras las elecciones de mayo porque intentará seguir jugando a la «aritmética variable».

En el PP están convencidos de que siempre que Ciudadanos sume con el PSOE, y éste tenga un candidato «aseado», los de Albert Rivera darán el gobierno a los socialistas antes que a ellos, por mucho que Rivera marque distancias con Pedro Sánchez por su política de alianza con los independentistas.

Génova tiene que administrar una situación interna que exige movilizar y generar confianza entre sus «cuadros» territoriales para que la desmotivación no influya en la acción electoral. Ayer Casado arengó a los dirigentes que asistieron a la Ejecutiva sobre la importancia de que el PP imponga su propio camino, y difunda su proyecto y sus ideas sin que la iniciativa la marquen desde fueras otras opciones de voto como Vox. El mensaje de Génova es que el PP está en buena posición, pese a la pérdida de apoyo que confirman las encuestas, porque aunque parezca contradictorio la irrupción de Vox puede ayudarles a sumar mayorías y recuperar gobiernos que perdieron en 2015, ya que entonces fue más fuerte la mayoría de izquierdas. Para ello necesitan mantener el liderazgo en el centro-derecha antes de sentarse a negociar gobierno a gobierno con la formación naranja.

Como ya empieza a ser habitual, el líder del PP almorzó con los presidentes autonómicos y regionales del PP para reforzar la unidad en la estrategia frente a Vox y frente a Ciudadanos.

En el primer caso, la conclusión del debate es que tienen que trabajar para imponer su proyecto y sus ideas, sin hacer seguidismo del partido de Santiago Abascal. La teoría luego se tendrá que enfrentar a una realidad en la que las posiciones más extremas de Vox, en temas que conectan con el electorado más conservador del PP como puede ser la inmigración o la defensa de España, tienen más posibilidades de marcar la agenda que un programa de gobierno y un discurso que el PP necesita equilibrar entre el centro y la derecha y entre el perfil diverso de su electorado según la comunidad autónoma en la que piden el voto.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, no asistió ayer a la Ejecutiva, pero desmintió su distanciamiento con la dirección del partido con la explicación de que había hablado con Casado antes de la reunión y estaba al tanto de las cuestiones que en ella se iban a abordar.

Los dirigentes territoriales insisten ante la cúpula popular en el mensaje de que el PP debe hablar del PP y de sus ideas. Y, ante todo, en que es clave mantener una imagen de unidad en la acción y en el discurso político.

En rueda de prensa, Javier Maroto explicó que el programa marco electoral será un «contrato liberal» con los valores y principios del PP, como las rebajas fiscales o la defensa de la cohesión territorial de Espàña.