JxSí y la CUP se proponen desoír al TC y ratificar la desconexión

La junta de portavoces del Parlament evita de momento la colisión con el Constitucional

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el vicepresidente y conseller de Economía, Oriol Junqueras (i), y el conseller de Asuntos y Relaciones Institucionales y Exteriores y Transparencia, Raül Romeva (d), conversan con la presidenta del Parlament, Carme Forcadell
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el vicepresidente y conseller de Economía, Oriol Junqueras (i), y el conseller de Asuntos y Relaciones Institucionales y Exteriores y Transparencia, Raül Romeva (d), conversan con la presidenta del Parlament, Carme Forcadell

La junta de portavoces del Parlament evita de momento la colisión con el Constitucional

Las formaciones independentistas catalanas velan armas para una nueva batalla contra el Tribunal Constitucional (TC), en esta ocasión porque pretenden ratificar en el Pleno del Parlament sus planes de desconexión y sus mecanismos unilaterales. El TC, atento a las evoluciones de la comisión de estudio del proceso constituyente, advirtió esta misma semana que habrá «consecuencias» si el Parlament prosigue con esta idea, pero Junts pel Sí y la CUP no contemplan dar marcha atrás.

Sin embargo, la Mesa del Parlament escuchó la opinión de la Junta de Portavoces y optó por no dar tramitación a las conclusiones de la comisión de estudio para no entrar en conflicto con el TC y se limitó a «tomar nota». Esto no significa que el Pleno del Parlament no vaya a realizar este debate, ya que existen puertas traseras para habilitarlo. La Mesa del Parlament, por ejemplo, podría recoger hoy mismo este punto en el orden del día, ya que es hoy cuando se determinan los debates del próximo pleno. Otra opción consistiría en incluir el polémico punto el mismo día del Pleno, es decir, el próximo miércoles.

«Si la Mesa del Parlament no lo incluye el viernes, lo pediremos el lunes y si no el martes», dijo la portavoz de Junts pel Sí, Marta Rovira, dando a entender que los soberanistas no cejarán en el empeño de que el Parlament ratifique las conclusiones sobre el proceso constituyente.

Las mencionadas conclusiones proclaman que «se completará la desconexión con la legalidad del Estado español a través de la aprobación de las leyes de desconexión por parte del Parlament de Cataluña y de un mecanismo unilateral de ejercicio democrático que servirá para activar la convocatoria de la Asamblea Constituyente». Y, en un desafío directo al TC, añaden: «Las leyes de desconexión no son susceptibles de control, suspensión o impugnación por parte de ningún otro poder, juzgado o tribunal».

Eulàlia Reguant, diputada de la CUP, aseguró no tener ninguna duda de que el Pleno del Parlament debatirá el próximo miércoles estas conclusiones y quitó toda relevancia a las advertencias del TC. «El auto del Constitucional nos importa poco», dijo. En el mismo sentido se expresó Rovira, que dijo que las conclusiones no violentan ninguna norma porque se derivan del «mandato democrático» de las elecciones del 27 de septiembre.

Los partidos de la oposición realizaron varias lecturas. Desde Ciudadanos, Carlos Carrizosa consideró que todas estas maniobras de Junts pel Sí y la CUP responden a un pacto de los soberanistas para que Carles Puigdemont supere la cuestión de confianza. Desde el PP, Xavier García Albiol advirtió de que los independentistas «están poniendo en riesgo el autogobierno de Cataluña». El PSC, a través de Ferran Pedret, pidió «salvaguardar» las instituciones catalanas y Joan Coscubiela, de Catalunya Sí que es Pot, criticó el «callejón sin salida».