El PP pide al fiscal que verifique que no existe la caja B que apunta Ruz

Cospedal sostiene que las obras de Génova están en la contabilidad oficial

María Dolores de Cospedal y Mariano Rajoy, en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP
María Dolores de Cospedal y Mariano Rajoy, en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP

El presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, centró ayer en su gestión su intervención en el Comité Ejecutivo del PP, una reunión de trámite de la que se ausentó el poder territorial, salvo excepciones como la del presidente de Cantabria, Ignacio Diego. A puerta cerrada se quedó fuera de la discusión interna el «caso Bárcenas», sobre el que sí fueron preguntados buena parte de los asistentes al entrar en la sede de Génova. Y que también ocupó buena parte de la comparecencia de la secretaria general, María Dolores de Cospedal.

La «número dos» anunció que el PP ha decidido dirigirse a la Fiscalía para que revise su contabilidad y verifique que no existe la caja B a la que apunta el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz en el auto que emitió el pasado viernes. En dicho auto se confirman los «indicios» de una contabilidad en B en el partido, «continua en el tiempo». Señalándose, asimismo, que estaría al margen de la contabilidad remitida al Tribunal de Cuentas y que se habría utilizado para pagar en negro la remodelación de la sede del PP. Cospedal negó categóricamente este último aspecto, además de insistir en que en el PP hay una contabilidad única, que es la oficial. En ella, insistió la secretaria general, aparecen con «claridad» los pagos de la obra de remodelación realizada en su sede de Génova, que ascendieron a más de 5,6 millones de euros.

La justificación de que pidan auxilio a la Fiscalía frente a la investigación del juez Ruz es que no son parte del proceso abierto. Fueron expulsados del mismo porque el juez entendió que más que acusación, su posición en el proceso podría ser, llegado el caso, de responsabilidad civil subsidiaria.

Génova insiste en que todas sus facturas, debidamente cumplimentadas, están en manos de Ruz, entre ellas las que afectan a las obras de remodelación y las facturas y los cheques desde el 2006 al 2010. «Los papeles y cuentas que tengan otros (en alusión a Bárcenas), serán de otros, y serán ellos los que tengan que explicar otras cuestiones. Pero el PP sólo tiene una contabilidad en la que figura pagada la obra de remodelación de Génova», proclamó. Cospedal dio estas mismas explicaciones en la reunión a puerta cerrada que ayer celebró la dirección popular. «Estoy hablando de datos objetivos, y los números no engañan», precisó luego a la Prensa. Según detalló, «todo» el Comité Ejecutivo Nacional del PP dio por buenos sus argumentos.

Rajoy, por su parte, obvió esta polémica para centrarse en la situación económica y política. El presidente del Gobierno insistió en que la mejoría económica será evidente el año que viene porque se va a pasar de un decrecimiento del 1,3 por ciento a un crecimiento del 0,7 por ciento, con las consecuencias que esto tendrá en la creación de empleo. También insistió en la herencia socialista. Para responsabilizarla del incremento de la deuda, por las facturas que dejaron guardadas en los cajones, y para utilizarla como razón con la que negarle al PSOE la autoridad necesaria para darle lecciones sobre defensa del Estado del Bienestar.

Aguirre se enfrenta con Gallardón por la «doctrina Parot»

La ex presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, cuestionó cómo el Gobierno ha gestionado el proceso que ha desencadenado la resolución del Tribunal de Estrasburgo que se ha llevado por delante la aplicación de la «doctrina Parot». Aguirre preguntó por qué no se cesó a tiempo al representante español, López Guerra, socialista al que las víctimas y otros sectores políticos responsabilizan de ayudar a tumbar la «Parot». Gallardón dijo que fue el Gobierno socialista el que hizo la propuesta del magistrado, nombramiento que corresponde al Consejo de Europa, cuyo mandato es de nueve años, inamovibles.