El PSE escenifica el pacto y vota con PNV y Bildu «no» a defender la Constitución

Los socialistas se posicionaron ayer frente a una iniciativa parlamentaria del PP que apoyaba la soberanía nacional

El actor Ramón Agirre y la periodista Arritxu Iribar presentan, ayer en San Sebastián, el acto para homenajear a Arnaldo Otegi el próximo 5 de marzo
El actor Ramón Agirre y la periodista Arritxu Iribar presentan, ayer en San Sebastián, el acto para homenajear a Arnaldo Otegi el próximo 5 de marzo

Los socialistas se posicionaron ayer frente a una iniciativa parlamentaria del PP que apoyaba la soberanía nacional

La negociación para formar Gobierno en Madrid empieza a producir interferencias en otros niveles. La posición que ayer adoptó el PSE en el Parlamento vasco, ante una moción en defensa de la Constitución y de la soberanía nacional, deja una lectura en clave nacional y como contrapartida al apoyo de los peneuvistas a una investidura de Pedro Sánchez. La Cámara vasca debatía ayer esa moción, presentada por el PP, y contra la que votaron los socialistas vascos, colocándose al lado del PNV y Bildu.

Más allá de que su promotor fuera el PP, el texto de la moción no podía ser más inocuo, ya que se limitaba a ratificar el respaldo a la Constitución, a la unidad nacional y al actual marco de libertades. En concreto, el PSE votó en contra de un texto para que el Parlamento vasco asumiese el compromiso de respetar la voluntad de preservar el marco de convivencia y respeto mutuo amparado por la Constitución de 1978, y la obligación de todos los poderes e instituciones de defender la Constitución y respetar los tribunales y sus decisiones como garantía de la plena eficacia de los derechos y deberes de todos los ciudadanos.

En su segundo punto la moción señala que el reconocimiento a la soberanía nacional, que reside en el conjunto de los españoles, es incompatible con cualquier tipo de referéndum o consulta ciudadana sobre lo que es y lo que debe ser España, en la que una parte de los españoles decida por los demás.

Y, por último, expresa el compromiso a mantener la defensa, desde la legalidad constitucional, de la soberanía nacional, del Estado de Derecho, de la democracia y de la convivencia entre los españoles.

En suma, la moción contra la que votaron los socialistas vascos no dice nada que contravenga el marco fijado por el propio Comité Federal del PSOE para limitar hasta dónde puede llegar Pedro Sánchez en su negociación con Podemos para sacar adelante su investidura. Un Comité Federal que empujado por los barones del partido incluso señaló como línea roja infranqueable la negociación con los partidos independentistas. En medio de este proceso de negociación para formar gobierno en Madrid, el PNV ha renovado su voluntad de avanzar hacia el objetivo de conseguir un nuevo estatus político para el País Vasco. El presidente del partido, Andoni Ortuzar, también ha llegado a asegurar que iba a condicionar su apoyo a la investidura de Sánchez a la aceptación por parte de éste de la «agenda vasca», que incluye ese nuevo estatus político y un cambio de la política penitenciaria hacia los presos etarras, que recoja excarcelaciones a medio plazo.

El episodio que se vivió en el Parlamento vasco es difícil desligarlo de este contexto de tiras y aflojas en la negociación para la investidura del nuevo presidente del Gobierno. El PP vasco aprovechó el Pleno para advertir sobre el riesgo que esas negociaciones implican para «lo que es y debe ser España», mientras que los socialistas les acusaron de hacer el «ridículo» por querer presentarles como unos «nacionalistas peligrosos», informa Ep. Mientras los socialistas se enzarzaban con el PP a cuenta de la citada moción en defensa de la unidad nacional, iban de la mano del PNV en defensa de una enmienda a la totalidad que defendía la actualización del autogobierno vasco. Con la precisión de que esa reforma sólo podría salir adelante «con el más amplio consenso» y «bajo las garantías y cauces legales existentes». Los representantes del PP y del PSE se cruzaron los más duros reproches.