El PSOE apoyará el rescate griego para alejarse de Podemos

Sánchez busca desvincularse de la izquierda radical para que el entorno europeo no le asocie con Iglesias

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, tras una intervención en el Congreso
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, tras una intervención en el Congreso

El Partido Socialista se ha refugiado en la indefinición durante toda la crisis griega. En un momento crucial para Europa, óptimo –por otro lado– para postularse como una alternativa de gobierno solvente y consolidada, el partido de Pedro Sánchez se ha inhibido del debate, aparentando defender una postura neutral que le evitase el desgaste que conlleva la toma de decisiones. Sin embargo, el tiempo de la indefinición acaba hoy, la iniciativa del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de llevar al Congreso de los Diputados el rescate griego para su aprobación ha obligado a los socialistas a tomar partido, a pesar de que la trascendencia de su posición se encuadre únicamente en clave electoral. Fuentes del PSOE reconocieron ayer que el partido respaldará el rescate griego por respeto a la «voluntad soberana» del país heleno. «No somos nadie para oponernos a la negociación», destacó el secretario de Política Federal, Antonio Pradas.

Los de Pedro Sánchez se han visto obligados a virar su estrategia de tibieza en sus postulados –en los que se identificaban en el espectro ideológico situado entre Mariano Rajoy y Alexis Tsipras– y decantarse por un espacio europeísta alejado de cualquier conato de izquierda radical. No en vano, el líder del PSOE no quiere dilapidar los esfuerzos de los últimos meses, en los que mediante su periplo europeo y americano se ha afanado en convencer a inversores, empresarios y «lobbies» de opinión de que su formación no comparte la hoja de ruta de Pablo Iglesias, a pesar de haberse hermanado tras las elecciones municipales y autonómicas para arrebatar poder territorial al Partido Popular.

Los socialistas buscarán hoy paliar la falta de propuestas sólidas y relevantes durante los compases más convulsos de la crisis griega, con una batería de propuestas que expondrán en su turno de intervención en el Pleno extraordinario del Congreso. Bajo la tutela de los socialistas franceses y en la órbita de la propuesta de unión fiscal y social encabezada por los presidentes François Hollande y Matteo Renzi, el portavoz de Economía socialista, Juan Moscoso, defenderá un paquete de reformas europeas consistentes en una verdadera unión bancaria y financiera, fiscal, económica, social y política. Entre ellas, destaca la implantación de un salario mínimo europeo, la existencia de un presupuesto propio y un impuesto de sociedades armonizado.

La redacción de estas propuestas parte del equipo de expertos de Sánchez, en ella han participado Jordi Sevilla, el secretario de Economía de la Ejecutiva socialista, Manuel de la Rocha; el portavoz de Economía del Congreso, Juan Moscoso; el eurodiputado Jonás Fernández y Ángel Ubide, encargado de Política Exterior, que ha asesorado al equipo. Fuentes del PSOE no acertaron ayer a concretar a este diario cuánto tiempo se ha empleado en la redacción de las propuestas, que serán hoy expuestas en el Congreso. Con su presentación el PSOE quiere imponer un condicionante al «sí» al rescate, para lograr una Europa más social. «Es necesaria más Europa, pero también más Europa social, una Europa con rostro humano que acabe con el sufrimiento y la desigualdad que se ha producido estos años por la orientación de la política en Europa», reclamó el portavoz de Hacienda en el Congreso, Pedro Saura.

Con el «sí» al rescate, el PSOE quedará retratado después de meses de ambigüedades y vagas llamadas a la responsabilidad al Gobierno griego y a la solidaridad a las instituciones europeas. Este retrato socialista era uno de los objetivos con los que el Gobierno fijó en la agenda parlamentaria la aprobación del rescate heleno. Una intención que los socialistas han censurado desde que Mariano Rajoy anunciara que, a pesar de no haber obligación legal, sometería a votación la posición española como ya hicieran Alemania, Finlandia, Austria, Holanda, Estonia, Eslovaquia y Francia. Entonces, como ahora, el PSOE ve en esta decisión del Gobierno una herramienta «electoralista» de la que el Ejecutivo se ha servido para fines partidistas y que contrasta con la negativa a debatir el «rescate bancario español» en 2012. Así lo señaló ayer en una entrevista en Onda Cero el secretario de Política Federal, Antonio Pradas, que aprovechó también para criticar la posición que detentó España durante las negociaciones entre Europa y Grecia, destacando que la participación de Rajoy y De Guindos se ciñó a hacer de «poli malo amagando con la salida de Grecia del euro y a no poner soluciones sobre la mesa».

«Ante las contradicciones del Ejecutivo, nosotros mantendremos una posición constructiva para que el rescate salga adelante», señaló Pradas. Una afirmación que contrasta con la actitud poco «constructiva» que el partido ha venido desarrollando durante los últimos meses en relación a Grecia.

IU-ICV, Geroa Bai y ERC se opondrán

El ministro de Economía, Luis De Guindos, será el encargado de defender hoy en el Congreso la posición del Gobierno sobre el papel de España en el rescate griego. A pesar de las disensiones ideológicas, De Guindos contará con el respaldo mayoritario de la Cámara: PSOE, UPyD, PNV, CDC, UDC y CC se sumarán al PP en el apoyo al rescate y sólo IU-ICV, Geroa Bai y ERC se opondrán a la línea de crédito española. Estos partidos de la izquierda justifican su postura argumentando que el rescate aumentará el sufrimiento del pueblo heleno y criticando la dureza de las condiciones impuestas.