Política

El PSOE sale en tromba contra Alaya e intuye motivaciones políticas

La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, durante un acto ayer en Madrid. Dijo poner la mano en el fuego tanto por Álvarez como por Griñán
La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, durante un acto ayer en Madrid. Dijo poner la mano en el fuego tanto por Álvarez como por Griñán

La juez Mercedes Alaya ha conseguido el más difícil todavía, el triple salto mortal, un imposible en el PSOE: poner de acuerdo a Elena Valenciano y Carme Chacón, o lo que es lo mismo, al «aparato» y al sector crítico con la dirección. La materia de acuerdo: la inocencia de Magdalena Álvarez y José Antonio Griñán en el «caso de los ERE» y además el «ataque» sin paliativos a un auto que a juicio de los socialistas carece de fundamento jurídico alguno y rezuma motivaciones políticas.

Si el martes nadie quería opinar sobre la decisión de la magistrada, ayer fueron pocos los socialistas que dejaron escapar un micrófono ante el que dar su parecer al respecto. Un sentir unívoco que se repitió de la mañana a la tarde con un argumentario en el que se vinculaba varios ítem de la instrucción de Alaya con acontecimientos relevantes de la agenda política del socialismo andaluz.

El primero en expresar la inexistencia de fundamentos jurídicos para la imputación de la ex ministra Magdalena Álvarez fue Ramón Jáuregui en un desayuno informativo en el que se le pidió opinión. Y el coordinador de la Conferencia Política del PSOE la dio sin rodeos: «No se sostiene y no durará mucho». Le siguió la vicesecretaria general, Elena Valenciano, para quien resulta «chocante» la coincidencia en el tiempo del auto de la juez con «hechos importantes» acaecidos en el partido en Andalucía, como ahora es la próxima celebración de primarias y antes fueron las elecciones autonómicas.

Valenciano, que dijo poner la mano en el fuego tanto por Álvarez como por Griñán, también dio por hecho que la ex ministra de Fomento será desimputada «en los próximos meses», al tiempo que distinguió entre un delito y un procedimiento administrativo «mal utilizado» o «incorrecto».

Aunque sorprenda porque rara es la vez en que sus declaraciones públicas se parecen en algo, las palabras de Carme Chacón fueron prácticamente idénticas a las de Elena Valenciano. La catalana habló de «sorprendente» decisión, de que «cada vez las actuaciones de esta juez parecen más inexplicables» y de que es díficil entender un auto de imputación en el que se acusa a nadie de ningún delito.

Más allá de declaraciones, lo que preocupa de verdad ahora en el PSOE es la coincidencia del proceso judicial con las primarias andaluzas y, sobre todo, que cale en la ciudadanía la versión de que el paso dado por Griñán para promover su relevo en Andalucía fue una decisión preventiva para anticiparse a un escenario procesal que pudiera tocarle.

Lo cierto es que algunos de ellos admiten en privado que es «difícil pensar en casualidades», si bien prefieren poner el acento en las imputaciones selectivas de Alaya y que llegan siempre al límite de las personas aforadas sin sobrepasarlo. En este sentido, consideran incomprensible que impute ahora a Magdalena Álvarez en su condición de ex consejera de Hacienda por su responsabilidad «in vigilando» y no lo haga con el actual presidente de la Junta que sucedió a Álvarez en el cargo y aplicó el mismo procedimiento.

En todo caso, sostienen que la responsabilidad «in vigilando» se sustancia en el ámbito político, nunca en el penal.