El retiro de Don Juan Carlos: semana en Zarzuela al lado del Rey

El Monarca saliente no ha salido de Madrid y ha estado «adaptándose a su nueva situación» en Palacio

Don Juan Carlos, en la proclamación de Felipe VI
Don Juan Carlos, en la proclamación de Felipe VI

El pasado 19 de julio, en el balcón del Palacio Real, fue la última vez que se vio públicamente a Don Juan Carlos. Desde el que el Rey entrante saludó, desde el que el Rey saliente «se despidió». Al día siguiente, el recién proclamado Felipe VI ya despachó con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y dio comienzo a una maratoniana semana de inauguración de los nuevos Reyes. Una perfecta arrancada que el auto del juez Castro salpicó el miércoles al mantener la imputación de Doña Cristina.

Rey saliente, Rey entrante, el foco de las cámaras ha cambiado de objetivo, pero 39 años de reinado no se despiden con un movimiento de mano desde el balcón. ¿Dónde está el Rey? ¿Se ha ido fuera? Han sido preguntas que se han mantenido en el aire estos días.

Según informan fuentes del entorno, Don Juan Carlos ha pasado la semana en Madrid, dentro de los muros del Palacio de La Zarzuela. «Estos últimos meses han sido muy ajetreados y está adaptándose a su nueva situación», aseguran.

El pasado 19 de mayo, el entonces Jefe de Estado puso fin, en Arabia Saudí, a una intensa gira por los países del Golfo Pérsico que comenzó un mes antes, para «crear el clima» –tal y como afirmó el también entonces Jefe de la Casa, Rafael Spottorno– y volver con jugosas rúbricas de contratos empresariales. A su regreso, continuó su actividad con la misma intensidad dentro de nuestras fronteras hasta que el pasado 2 de junio anunció su abdicación. Desde entonces, hasta el miércoles 18, cuando definitivamente cedió su «silla» a su hijo en la sanción de su renuncia al Trono, la Corona casi triplicó los actos de la Familia Real en los que, por supuesto, Don Juan Carlos fue el gran protagonista. Retirado de la primera línea, el ex Jefe de Estado ha estado descansando estos días y, además de a su agenda privada, fuentes de Zarzuela informaron a este periódico el día de la proclamación de Felipe VI de que no ha interrumpido sus ejercicios de recuperación tras la última operación de cadera, sino que sigue dedicándose a ella ya en la última fase, de forma más ordenada que antes en que tenía que compaginarla con su actividad pública.

Semana «agridulce»

Esta semana ha sido agridulce para el Rey saliente; por un lado está presenciando el «debut» de su hijo como máximo representante del país desde el televisor de su casa –Don Juan Carlos y Doña Sofía siguen viviendo, dentro del Palacio, en la misma en la que hace 39 años fueron proclamados Reyes de España– y por otro, como el juez Castro mantiene a su hija implicada judicialmente en el «caso Nóos» por blanqueo y delito fiscal.

Si Doña Sofía ha viajado esta semana a Suiza para visitar a la Infanta Cristina y a sus nietos, el Rey ha estado al tanto de los acontecimientos desde la capital. Fuentes cercanas a Don Juan Carlos ya informaron a este periódico, a principios de año, de que encabezaban sus máximas preocupaciones la crisis económica, el desapego de los ciudadanos hacia las instituciones y, como es lógico, el «caso Nóos», desde la perspectiva de un padre que al que le afecta la situación de su hija. Ésta última ha estado dentro de la cabeza de Don Juan Carlos incluso en la semana de proclamación de Don Felipe, ya que, según fuentes cercanas a la instrucción judicial, el magistrado habría aplazado la publicación del auto al pasado miércoles para no enturbiar semana tan determinante para la Corona, y esos mismos días los medios de publicación comenzaron a publicar que el auto del magistrado estaría listo para la semana después a la proclamación. Esta semana ha venido cargada no sólo de noticias referentes a su Familia, sino también a él, como lo ha sido el hecho de que el Congreso de los Diputados haya cerrado su aforamiento en tiempo récord.

Felipe VI sentó la línea principal de su reinado en una «Monarquía renovada», algo que se ha visto en los actos que han llevado a cabo la semana pasada, pero tal y como aseguraron desde Zarzuela, Felipe VI mantendrá una línea de continuidad respecto al reinado de Don Juan Carlos. En su mensaje a los ciudadanos el día en que anunció su abdicación habló de la necesidad de un relevo generacional. Felipe VI mantendrá una política de acercamiento de la Casa a la sociedad, y su reinado tendrá estilo propio, pero no habrá una ruptura en la Jefatura del Estado. Todavía está en el aire que determine cuál será el papel de su padre de ahora en adelante, pero lo que está sellado es que Don Juan Carlos seguirá a disposición, no sólo del nuevo Rey, sino también del Gobierno cuando se le necesite, tal y como informaron fuentes de Zarzuela a este periódico. La «indemnización» de 39 años de reinado es muy difícil de asumir no sólo para el Ejecutivo, sino también para muchos sectores, entre ellos el empresarial.

Y, Don Felipe, a pesar de llevar todos estos años, en su papel de heredero a la Corona, preparándose para cuando llegara el momento de reinar, contará con el asesoramiento de su padre y heredará, además de su ejemplo como, entre otras facetas, embajador del país y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, una prestigiosa agenda de contactos valorada a nivel mundial.