El tándem Rubalcaba-Valenciano remata al PSOE

«Necesitamos un cambio urgente», era la frase más repetida en las filas socialistas

La esperanza es lo último que se pierde. Sin embargo, los socialistas hacía tiempo que la habían perdido.

BARCELONA -La esperanza es lo último que se pierde. Sin embargo, los socialistas hacía tiempo que la habían perdido. Los militantes hacían campaña resignados mientras la dirección navegaba a la deriva y con un partido esclerótico, incapaz de hacer frente a sus contradicciones e incapaz de pedir perdón a los ciudadanos que lo consideran el gran culpable del desastre de los últimos años. Rubalcaba se había aferrado al poder apoyado por el antiguo PSOE. El viejo aparato que se negaba no sólo a hacer cambios sino que se negaba también a aceptarlos. Y cuando lo hacía, esos cambios eran encorsetados, casi cosméticos, como el reglamento de las elecciones primarias.

Las peores predicciones se han cumplido. El Partido Socialista ha perdido sin paliativos. Ha obtenido su peor resultado y, lo que es peor, Rubalcaba el hombre que tenía que liderar al PSOE en los años de la travesía del desierto, ha conseguido hundir al PSOE y ha salvado al PP, que teniendo un pésimo resultado, ha salvado los muebles gracias al principal partido de la oposición. El secretario general socialista no ha seguido siquiera el camino del vecino Partido Socialista Portugués que después de la travesía del desierto, después de ser derrotado tras pedir el rescate, ha recuperado terreno y ha ganado las elecciones.

Rubalcaba se hizo con el control del PSOE en el Congreso de Sevilla. Se rodeó de una frágil ejecutiva y de la vieja guardia. En este tiempo, el Comité Federal ha marcado un calendario de renovación empobrecido y se ha hecho una Conferencia Política que ha marcado sus prioridades. Hoy Rubalcaba ha tenido que oír un no rotundo de los ciudadanos a su calendario y a su alternativa. Más de dos millones de ciudadanos han huido a otras candidaturas en un país donde la abstención ha barrido.

En el desastre, algunos se han salvado del hundimiento. Malos resultados incluso en Madrid, en Valencia y en Baleares. En estas tres comunidades ha ganado el PP y Podemos, donde han recalado miles de votos socialistas, se ha convertido en tercera fuerza en Madrid. La gran esperanza socialista se encuentra en Andalucía. Allí se han hecho las cosas de forma diferente y Susana Díaz ha conseguido ganar las elecciones en Andalucía por más de diez puntos –15 en Sevilla– y ha suavizado los resultados del PSOE de Rubalcaba. Y dos sorpresas, victoria de Fernández Vara en Extremadura y de Javier Fernández en Asturias. En el resto, la oscuridad del túnel.

La debacle es generalizada pero destacan dos comunidades. País Vasco, con unos resultados más que calamitosos, y Cataluña dónde el PSC ha quedado noqueado. Del 36% ha pasado a un 14%. Los socialistas catalanes van sin rumbo, sin programa y sin alternativa. Y sin líder. Los socialistas catalanes bajan a tercera fuerza incapaces de parar el ascenso de ERC. Algunas voces plantearan congreso extraordinario. Lo harán los críticos pero también lo harán miembros de la mayoría. Sin embargo, otros tienen una opinión diferente «no tenemos ni tiempo ni mimbres para un cesto nuevo», refiriéndose a la sustitución al frente del partido de Pere Navarro.

¿Y en España? La gran mayoría de los dirigentes consultados apuestan por acelerar las primrias. «Necesitamos un cambio urgente. Si alguien tiene alguna duda es que es un autista» afirmaba un dirigente que no escatimaba lastimosos comentarios por los resultados. «Primarias, en cuanto antes mejor» apuntaba otro «pero tengo mis temores que algunos sigan a lo suyo». En estos últimos días, algunas opiniones apuntaban a un congreso extraordinario aunque «no se pueden poner el carro antes los bueyes. Primero primarias, y el ganador de las primarias nuevo secretario general», razona un diputado.

Elena Valenciano compareció ayer junto con Oscar López. La candidata socialista hablaba con la voz rota y se la veía afectada por el descalabro electoral. Se echaba en falta la presencia de Alfredo Pérez Rubalcaba. Dijo Valenciano que hoy Rubalcaba comparecerá para dar explicaciones. Hizo una comparecencia seria. Sin engaños, sin circunloquios. «Han sido malos resultados» dijo la dirigente socialista sin paños calientes. Hablando claro y directamente a los ciudadanos.

Sin embargo, Alfredo Pérez Rubalcaba no dio la cara. Esperará a hoy. Parece que no se da por aludido de que «esta forma de hacer política es la que repatea a los ciudadanos. Que esta forma de hacer política es la que han castigado los españoles». De dimisiones, por supuesto, ni una palabra.