«En el Peñón no van a erradicar el contrabando»

El tráfico de tabaco ocupa la mayor parte de su tiempo. Pero no es contrabandista. Todo lo contrario. Su labor es impedir este delito que en la verja entre Gibraltar y La Línea de la Concepción ya ha dejado de sorprender hasta a los turistas. LA RAZÓN recoge el testimonio de un guardia civil destinado en la verja. Turnos de ocho horas en los que, como el resto de compañeros, se enfrenta al peligro de luchas contra mafias perfectamente organizadas que saben hasta los horarios de los agentes. «Coches o motos que atropellan a compañeros ocurren día sí y día no. Es el pan de cada día», explica este agente que prefiere guardar su anonimato por motivos de seguridad. «Aprovechan por las noches a que no haya cola para llegar al punto de control, abrir la puerta y salir el coche chillando ruedas», relata. Es sólo una forma de saltarse el control de aduanas. Pero hay muchas. «Algunos utilizan a los niños» y otros «utilizan las excursiones de turistas porque piensan que somos más permisivos». Los controles en la verja se han intensificado en las últimas semanas. Y un motivo es que «va in crescendo el contrabando de gente de fuera (Chiclana, Jerez y Cádiz) que llevan cajetillas de tabaco desde la cintura hasta el cuello». Aunque el número de incautaciones es incalculable, podría ser mayor. Sobre todo, destaca, si se tuviera la colaboración del Peñón. «El Gobierno de Gibraltar no va a erradicar nunca el tema del tabaco porque hay un beneficio económico importante», asegura. El sentir mayoritario de los agentes de la verja es que se necesitan más medios y plantilla, pero también una mayor cooperación policial con el Peñón. «Es lamentable que tenga que compartir información de sospechosos por whatsapp».