España se plantea que la Armada vuelva al Peñón

Control policial de acceso a Gibraltar
Control policial de acceso a Gibraltar

La actitud hostil de las autoridades gibraltareñas –que culminó el pasado 24 de julio con el vertido de al menos 70 bloques de hormigón en el fondo marino de un área de soberanía española– no va a quedar sin respuesta. El Gobierno estudia una batería de medidas encaminadas a fortalecer la posición negociadora de España y a contrarrestar con firmeza la agresiva política de hechos consumados en la que se ha embarcado la administración de Fabian Picardo. Según ha podido saber este periódico, España se plantearía incluso la posibilidad de retomar las patrullas y tránsitos de buques de la Armada en las inmediaciones del Peñón. Siempre en un contexto general de profundización y refuerzo de nuestras relaciones bilaterales con Reino Unido, el departamento dirigido por José Manuel García-Margallo quiere enviar un mesaje inequívoco a las autoridades gibraltareñas: toda política o acción que España perciba como lesiva contra su soberanía tendrá un coste.

Las registros que las Fuerzas de Seguridad del Estado están llevando a cabo desde la semana pasada en la verja de La Línea de la Concepción han de ser entendidos en el contexto de una «operación sincronizada» en la que varios departamentos del Gobierno de España coordinarán sus esfuerzos para llevar a efecto «medidas permanentes» encaminadas a que la situación creada tras el vertido de hormigón –con el consecuente daño irreparable causado al medio ambiente y a los intereses de nuestros pescadores– llegue a un nuevo punto de equilibro y el diálogo y el respeto al derecho internacional vuelvan a imperar en las relaciones entre nuestro país y la colonia.

Esta nueva postura española supondría en la práctica revertir de forma permanente las concesiones otorgados por España en la Declaración de Córdoba, firmada en 2006 en el marco del Foro Tripartito, en el que el Ejecutivo de Zapatero concedió a Gibraltar estatus idéntico al de los estados español y británico al permitir una negociación a tres bandas.

Patrullas marítimas

Buques españoles realizarían tránsitos y patrullas en la zona adyacente al peñon, fuera de las 0,75 millas naúticas de la costa. España también se plantearía el fondeo de buques en las zonas en litigio, muestra tradicional de la voluntad de soberanía sobre estas aguas que se matuvo durante cuatro décadas hasta que fue cancelada siendo ministro de Exteriores Fernando Morán. Buques de la Armada colaboraría en la puesta en marcha de estas medidas que contribuirían tambien a limitar las actividades de «bunkering» que realizan buques gasolinera fondeados en las inmediaciones del Peñón.

Acceso al aeropuerto

España estudia redefinir la Zona Restringida LER 164 de Algeciras, en la que actualmente están prohibidos todos los vuelos excepto los civiles con Plan de Vuelo Autorizado, de manera que pase a ser Zona Prohibida a todos los vuelos. La medida dificultaría el acceso al aeropuerto de Gibraltar sin menoscabo para la seguridad aérea. Asimismo se reforzará en el ámbito europeo la presión para bloquear la aprobación de cualquier norma de tráfico aéreo que no contenga una cláusula que suspenda su aplicación en Gibraltar.

Gravar vehículos

España considera la posibilidad de imponer una «tasa de congestión» que gravaría a los vehículos con origen o destino en Gibraltar. Los ingresos derivados de esta tasa serían invertidos en el desarrollo económico de la zona, en especial del sector pesquero del Campo de Gibraltar, principal afectado por el vertido de bloques de hormigón que imposibilitan de hecho cualquier aprovechamiento de esas aguas por parte de nuestra flota pesquera.

Líneas telefónicas

El desarrollo del sector del juego online se vió fortalecido por la concesión a Gibraltar, en el marco del Foro Tripartito auspiciado por Moratinos, de 60.000 líneas telefónicas. El Ayuntamiento de La Línea de la Concepción apenas cobra 4.000 euros por «servidumbre de paso» al atravesar las líneas este municipio. El Ministerio de Industria estudiaría las posibilidades disponibles para paliar esta situación, así como la de impedir el tendido de un cable subterráneo de comunicaciones telefónicas, un proyecto diseñado para potenciarla independencia de la colonía en este punto.