ETA planea robar armas para «autentificar» sus amenazas

La banda terrorista estima que no está obligada a desarmarse y, dentro de su «lógica», una acción así no supondría una ruptura del «cese definitivo»

ETA puede intentar una acción de fuerza, consistente en el robo de armas o explosivos, con el fin de de «autentificar» las amenazas lanzadas en el comunicado hecho público el martes.

ETA puede intentar una acción de fuerza, consistente en el robo de armas o explosivos, con el fin de de «autentificar» las amenazas lanzadas en el comunicado hecho público el martes, en el que hablaba de «consecuencias negativas» por el cierre del «espacio de diálogo» que ellos habían montado en Noruega, con la pretensión de negociar con los representantes de los gobiernos de Españpa y Francia las «consecuencias del conflicto».

Un robo de este tipo, según expertos antiterroristas, consultados por LA RAZÓN, no supondría, dentro de la «lógica» etarra, una ruptura del «cese definitivo», anunciado en octubre de 2011. Por el contrario, estaría en consonancia con lo que se decía en el citado comunicado: «ETA quiere aclarar que el tema del desarme está fuera del mandato que recibió el Comité Internacional de Verificadores en su creación y, por eso, no ha estado ni está en la agenda de trabajo de ETA ni del Comité Internacional de Verificadores». Es decir, que la banda se mantiene armada y puede aumentar su arsenal según sus conveniencias y planes de futuro.

Además, los redactores de la proclama señalaban, como si de una advertencia de lo que van a hacer se tratara, que «a juicio de ETA, este tema (el desarme) se está utilizando con maldad, con la intención de tapar la absoluta responsabilidad que los estados tienen en el bloqueo del proceso de resolución».

Los expertos consultados recuerdan que, al finalizar la temporada de esquí y la llegada de la primavera, en Francia se produce un cierto trasiego de explosivos hacia las estaciones deportivas, con el fin de provocar aludes (este año ha nevado más que otros años) y evitar accidentes que puedan alcanzar a esquiadores o excursionistas.

Como ya se han producido robos, atribuidos a ETA, en algunos de los depósitos en los que se guardan estos explosivos, las autoridades galas adoptaron en su día rígidas medidas de seguridad, lo que no quiere decir que la banda no lo intente. Lo mismo ocurre con las armerías y los almacenes y fábricas en los que se trabajan y guardan este tipo de materiales.

Si la banda lograra consumar una acción criminal de robo (también podría ser material para falsificar u otro que les sea necesario para su «logística»), podría demostrar que aún mantiene una cierta operatividad y, de paso, dejar claro que los comunicados no son órdagos de mus, sino advertencias que deben ser tenidas en cuenta.

A lo largo de la siniestra historia de la banda, algunos comunicados, como el de agosto de 2006, en el que venían a anunciar una reacción ante el parón del «proceso», fueron interpretados así o como de consumo interno. A los pocos meses, dos personas murieron en el atentado contra uno de los aparcamientos de la Terminal 4 de Barajas, que quedó destruido.

Además, de realizarse, el robo en Francia sería una «bofetada» para las autoridades galas, a cuyos máximos mandatarios la banda ha llegado a mandar cartas para que facilitaran la negociación. «ETA ha informado de su compromiso al Gobierno francés también y ha hecho propuestas y ofertas concretas y valientes para alimentar la posibilidad de un proceso de resolución del conflicto. El Gobierno francés, aunque ha reconocido la fortaleza de las propuestas de ETA, ha decidido alinearse con la cerrazón del Gobierno de España, dejando cualquier paso en manos de las decisiones del Gobierno de España», asegura el comunicado del martes.

La banda subraya que sus miembros mantienen una «gran responsabilidad y nivel de compromiso para evitar accidentes y enfrentamientos ante la irresponsabilidad de los estados». Lo que, sensu contrario, se puede interpretar como que toda paciencia tiene un límite.

El comunicado

ETA dio el martes un paso más hacia la ruptura del «proceso» y la posible vuelta a los atentados. A través de Naiz, la página web del diario «Gara», hizo público un comunicado en el que anuncia «consecuencias negativas» por la decisión del Gobierno del PP de negarse a negociar con la banda lo que llaman las «consecuencias del conflicto».

La banda, que negoció dicho «proceso» con socialistas y nacionalistas durante la anterior legislatura, reconoce que la actual posición del PSOE no le beneficia, sino que distorsiona sus objetivos. La nueva proclama de los terroristas se deriva del cierre de Noruega, como posible espacio en el que se podrían celebrar las conversaciones y el intento de que sea Francia el país en el que podrían tener lugar los contactos.