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Fernández Díaz: «No les voy a dar a los soberanistas el gusto de dimitir»

El Ministro del Interior en funciones se siente «víctima» de una conspiración para perjudicar a su partido a cinco días de las elecciones.

La filtración de sus conversaciones con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña, sobre posibles irregularidades de dirigentes independentistas, ha roto la campaña.

  • El ministro del Interior en funciones y candidato del PPC, Jorge Fernández Díaz
    El ministro del Interior en funciones y candidato del PPC, Jorge Fernández Díaz
Barcelona.

Tiempo de lectura 5 min.

23 de junio de 2016. 03:25h

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Barcelona. 23/6/2016

–¿Quién sospecha que ha grabado las conversaciones entre usted y el director de la Oficina Antifraude de la Generalitat, Daniel de Alfonso?

–Eso es lo que quiero saber yo también. Por eso he ordenado una investigación al comisario general de la Policía Judicial.

–¿Descarta que haya sido el propio Daniel de Alfonso?

–No tengo ningún motivo para pensar que haya sido él. Sería una temeridad por mi parte acusarle, entre otras cosas, porque los grandes perjudicados somos él y yo.

–¿Ha hablado con él en las últimas horas?

–No. Ni he podido, ni he querido. Tengo una relación muy limitada con él y no tengo por qué tener sospechar de un magistrado como Daniel de Alfonso que dirige una oficina como la Antifraude diseñada para luchar contra la corrupción. La ley que regula esta oficina establece la colaboración institucional y en ese contexto se incluyen los encuentros que hemos tenido.

–Les acusan de haber «fabricado» pruebas contra dirigentes soberanistas.

–Eso es una mezquindad. El director de la Oficina Antifraude y yo hemos hablado de posibles conductas delictivas y de hasta qué punto se podía colaborar para averiguar posibles irregularidades, cosas que están previstas en la Ley. Ninguno de los nombres de dirigentes que han salido en las filtraciones se ha visto afectado por ninguna actuación penal contra ellos. Y quiero recordarle que hablamos de una conversación de hace dos años, lo cual demuestra que nadie ha fabricado nada.

–¿Con qué objetivo se reunió con Daniel de Alfonso?

–Con el de combatir prácticas corruptas con independencia de quién las cometa. Lo que pasa es que como han aparecido referencias a CDC y ERC pues lo que hay que hacer, al parecer, es impedir a la Oficina Antifraude o, como mínimo, al señor De Alfonso que pueda seguir con sus funciones en la medida en que pueda afectarles a los soberanistas. Es verdaderamente notable iniciar ya su procedimiento de destitución.

–¿Le sorprende que pidan su cese?

–Ya no me sorprende nada, pero lamento profundamente que el señor Albert Rivera se haya sumado a la tesis de los independentistas de hablar de «cloacas del Estado» y de conspiración contra el proceso soberanista. Lo que más me llama la atención es que los que hoy jalean mi cese y también el del director de la Oficina Antifraude están dando pábulo a quien ha cometido una actuación tan repugnante como la de realizar una grabación ilegal y filtrarla con la intencionalidad política de hacer daño. ¿Con qué autoridad moral van a criticar ser ellos víctimas de una actuación como ésta si cuando otro la padece la aplauden?

–Artur Mas acusa al Estado de tener una «matriz franquista» y exige que se archive la querella del 9-N contra los imputados. ¿Qué le parece?

–Grotesco. Sólo le ha faltado pedir que se le quiten las multas de tráfico. Pone en evidencia el nivel democrático de los nacionalistas catalanes.

–¿Ha recibido el apoyo del presidente del Gobierno y de sus compañeros del Consejo de Ministros?

–Lo he recibido, por supuesto que sí. El del presidente del Gobierno, el de compañeros del Gobierno y el de compañeros de mi partido.

–¿Qué le ha dicho el presidente del Gobierno?

–No hablo de las conversaciones que mantengo con el presidente, pero me llamó el martes por la tarde para interesarse. Le expliqué los encuentros que mantuve con el magistrado que dirige la Oficina Antifraude que, evidentemente, no fueron para hablar de fútbol. Esas reuniones forman parte de las reuniones institucionales normales, insisto. Nadie puede dudar de que las instituciones que dependen del Ministerio del Interior y que luchan contra la corrupción estén haciéndolo con independencia y eficacia. El que la hace la paga, con independencia de su color político.

–Por tanto, desmiente que haya una persecución judicial y policial contra soberanistas, tal y como sostienen CDC y ERC.

–Es de aurora boreal pensar que yo me reúno con un magistrado escogido por el Parlament de Cataluña para maquinar una conspiración contra los dirigentes que gobiernan la Generalitat.

–¿Usted ha mantenido conversaciones con el director de la Oficina Antifraude sobre dirigentes de otros partidos distintos ?

–Permítame un matiz importante. No he mantenido conversaciones sobre otros dirigentes, sino conversaciones sobre otras investigaciones. Las investigaciones afectan a unos o a otros, y yo he mantenido conversaciones sobre investigaciones que no afectaban precisamente a dirigentes de ERC y CDC y que curiosamente no se han filtrado.

–El director de la Oficina Antifraude ha sugerido que esta filtración es consecuencia de una investigación suya sobre el PSC. ¿Comparte esta hipótesis?

–No voy a comentar lo que ha dicho el magistrado Daniel de Alfonso ni tengo por qué hacer un juicio sobre las investigaciones de su oficina.

–¿Cree que esta filtración realizada a las puertas de las elecciones se ha hecho para dañarle a usted o para dañar al PP?

–Mire, yo no creo en las casualidades y filtrar una conversación a cinco días de las elecciones sólo puede tener una intencionalidad política y es la de hacerme daño a mí, a mi partido político y a quien dirige la Oficina Antifraude en Cataluña.

–¿Teme los nuevos «fascículos» de las filtraciones?

–No me preocupan porque no tengo nada de qué avergonzarme. Qué quiere que le diga, dos años son muchísimo tiempo en la agenda de un ministro del Interior y ni tan siquiera recordaba esos encuentros. Tenía esas reuniones olvidadas, lo digo sinceramente.

–¿Se le ha pasado por la cabeza dimitir?

–No. No les voy a dar ese gusto a los soberanistas. A mí me nombró ministro el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. No me nombró Bildu, ni ERC ni el PSOE. Déjeme decirle que el PSOE presentó una querella contra mí ante la Fiscalía General del Estado por reunirme con Rato y la Fiscalía del Tribunal Supremo tardó cinco días en archivarla diciendo que se trataba de «una denuncia prospectiva carente de todo fundamento fáctico».

–¿Su deseo sería continuar como ministro del Interior en el próximo Gobierno?

–Cada día tiene su afán. Yo ahora quiero concentrarme en esta campaña electoral para que el PP tenga el mejor resultado posible. A partir de ahí, Dios proveerá.

–¿Esta filtración va a condicionar el resultado electoral?

–Lo ignoro. Veo a los nacionalistas catalanes alimentando su victimismo tradicional hablando de las cloacas del Estado y allí incluyen a la Oficina Antifraude que, curiosamente, depende del Parlament de Cataluña. Creo que los electores que quieren una Cataluña respetuosa con la ley y con la convivencia tomarán buena nota.

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