Gana las primarias donde pierde elecciones

Los territorios que apoyaron con mayor rotundidad a Sánchez el domingo, como Cataluña, Navarra, Baleares, Galicia y Valencia, registraron los peores resultados en las generales, por debajo de la media del PSOE nacional

La Razón
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Los territorios que apoyaron con mayor rotundidad a Sánchez el domingo, como Cataluña, Navarra, Baleares, Galicia y Valencia, registraron los peores resultados en las generales, por debajo de la media del PSOE nacional

Por lo general, las bases del PSOE que más se volcaron con Sánchez el pasado domingo se concentran precisamente en las regiones en las que se puso de manifiesto el 26-J el divorcio entre el Partido Socialista y los votantes de esas regiones. La actuación del PSOE en esas autonomías ahondó la crisis electoral socialista. Por el contrario, en aquellos territorios que el PSOE registró sus mejores resultados electorales en las pasadas elecciones generales el porcentaje de voto a Sánchez ha sido menor y por debajo de la media obtenida en las primarias por el secretario general electo.

Esta conclusión debería ser muy tenida en cuenta por los nuevos dirigentes de Ferraz para rectificar alianzas y actitudes y regresar a la senda constitucional. Con un centroderecha (PP y Cs) con una expectativa de voto actual en elecciones generales en el 48,6%, no es racional empecinarse con crecer hacia la izquierda, cuando la suma de PSOE y Podemos está ahora en el 41,2%, según el barómetro electoral de abril de NC Report para el diario LA RAZÓN.

Pedro Sánchez ha obtenido 74.223 votos en las primarias del PSOE. Es el 50,21% de los votos válidos a candidatura, pero también es sólo el 39,82% del total del censo del PSOE, cuantificado en 186.407 votantes. Pero más impactante es compararlo con el 0,20% sobre el total del censo electoral español, que es de 36,5 millones, o de tan sólo el 0,16% si lo comparamos con el conjunto de habitantes de España, que se sitúa en 46,7 millones. Los estatutos establecen la elección del secretario general mediante el procedimiento de primarias. Esta normativa ha sido adoptada recientemente por el propio partido, pero no deja de ser un ancestral mecanismo de endogamia. Hace una década, el censo de militantes del PSOE rozaba los 360.000. Y en las primarias de 1998 se situaba en los 384.000 afiliados; Borrell obtuvo 114.254 votos frente a los 92.860 de Almunia. Ambos personas de la máxima confianza de González, ex ministros socialistas y que han prestado lealmente a España y al resto de la UE sus servicios asumiendo altas responsabilidades también en las instituciones europeas. Las diferencias ideológicas entre aquellos candidatos eran mínimas, mientras las distancias entre los que se batieron el pasado domingo son extraordinariamente enormes y difíciles de conciliar.

También encontramos comportamientos territoriales heterogéneos. Si comparamos los resultados de las elecciones generales del 26-J de 2016 con los cosechados por Pedro Sánchez en las primarias del 21-M de 2017, se aprecia que, como tónica general, los mayores porcentajes de voto a Pedro Sánchez se dan en las comunidades autónomas en las que el PSOE registró sus peores resultados.

Paradigma de ello es Cataluña, en donde Sánchez ha recibido el mayor de los porcentajes, el 81,9% del voto de primarias, y en las generales de 2016 el PSC se quedó en el 16,10%, sólo por encima del PSE. Le siguen otras tres CC AA, aquellas en las que Sánchez ha superado el 70% del voto en primarias: Navarra, Baleares y Cantabria. En las dos primeras, el PSOE quedó por debajo de su media nacional en porcentaje de voto el 26-J y además fue el tercer partido, mientras que en Cantabria el PSOE fue segundo partido y quedó cerca de la media nacional, con sólo nueve décimas más.

A continuación encontramos otro trío regional, son las tres comunidades en donde Sánchez ha superado el 60% del voto en primarias: Galicia, C. Valenciana y La Rioja. Se da la circunstancia de que en estas dos últimas, el PSOE quedó tercero en las elecciones del 26-J, y en Galicia y C. Valenciana el porcentaje de voto quedó por debajo de la media nacional y La Rioja la superó por poco más de seis décimas. Seguidamente se sitúan Canarias, Castilla y León, Madrid y Murcia, con voto a Sánchez en el entorno del 50% o próximo a él y que en las generales de 2016 quedaron por debajo del porcentaje del voto del PSOE, salvo Castilla y León, que lo superó tan sólo en 5 décimas. Asturias y País Vasco representan dos excepciones. El Principado por ser la quinta región en donde mayor porcentaje de voto obtuvo el PSOE el 26-J y ser la novena en la que más respaldo recibió Sánchez en las primarias. Y el País Vasco, por ser la comunidad con menor porcentaje de voto socialista en 2016 y haber sido López el vencedor el 21-M.

Las otras cuatro CC AA en donde el PSOE recibió los mayores porcentajes de voto el 26-J, y por encima de su media nacional del 22,63%, son Castilla-La Mancha, Aragón, Extremadura y Andalucía. En las tres primeras Sánchez se ha quedado por debajo de la media nacional en las primarias y en la cuarta fue derrotado por Susana Díaz.