Una caravana independentista de apoyo a Homs ante el Tribunal Supremo

Homs se enfrenta a un juicio que puede echarle del Congreso

Homs ha llegado a la sede del Tribunal Supremo donde un grupo de personas le ha recibido coreando "independencia, independencia".

El juicio contra el diputado de PDeCAT y exconseller de Presidencia Francesc Homs por desobediencia al Tribunal Constitucional en la consulta del 9N acaba de comenzar en el Tribunal Supremo, una vista que ocupará la mañana de hoy con la declaración del imputado, que está sentado ya en el banquillo.

Homs ha llegado al Supremo acompañado de unas decenas de personas, además del expresident de la Generalitat Artur Mas, la vicepresidenta del Govern, Neus Monté, o el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá, entre otros.

El acusado ha subido al salón en el que la Sala de lo Penal del Supremo le juzgará acompañado de un pequeño grupo de personas, que le han abrazado entre sonrisas antes de entrar.

Entre ellos figuraba el cantautor Lluis Llach, una de cuyas canciones, L'Estaca, podía escucharse -al mismo tiempo que Homs entraba a la sala- frente a la puerta exterior de la sede del Supremo, en la calle, coreada por los independentistas.

Estos manifestantes, que llevaban pancartas con frases pidiendo "libertad"y derecho al voto, han voceado lemas a favor de la consulta independentista que ha dado lugar al proceso. Mientras, los políticos que han acompañado a Homs han hecho declaraciones a la multitud de periodistas y cámaras convocados por la noticia.

La defensa ha comenzado el juicio alegando vulneración de los derechos constitucionales a la defensa y a un proceso con todas las garantías porque el tribunal ha denegado sus propuestas de prueba.

El actual portavoz en el Congreso del Partid Demócrata Catalá, Francesc Homs, se enfrenta a partir de hoy a un juicio en el Tribunal Supremo en el que, de resultar condenado, tendrá una consecuencia más allá de la mera sentencia: se verá obligado a dejar el escaño que ocupa en la Cámara Baja. Las resoluciones del Supremo se ejecutan directamente y contra las mismas sólo cabe interponer recurso ante el Tribunal Constitucional, pero ello no suele implicar en la inmensa mayoría de las ocasiones la suspensión de la ejecución del fallo, y menos si no se trata de penas privativas de libertad.

Homs tendrá hoy la oportunidad de responder a la Fiscalía sobre su participación en todo lo relacionado con la consulta en Cataluña del 9 de noviembre de 2014. En el juicio que se celebró en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contra Artur Mas –quien declarará mañana como testigo–, Joana Ortega e Irene Rigau por esos mismos hechos, Homs tuvo un rifirrafe con el fiscal porque éste no le realizó pregunta alguna. A buen seguro que hoy tendrá la oportunidad de dar todas las explicaciones que considere pertinente.

La Fiscalía pide para Homs nueve años de inhabilitación por los delitos de desobediencia grave y prevaricación, aunque presenta como alternativa rebajar esa inhabilitación a siete años y seis meses si el tribunal optara por sancionarle por ambos delitos de forma separada. Para el Ministerio Público, el entonces conseller de Presidencia «no adoptó la suspensión de ninguna de las actuaciones ni actos que se desarrollaban para la celebración de dicha consulta que dependían directamente» de su Departamento, sino que, por el contrario, «impulsó activamente los trabajos preparatorios de la convocatoria».